Compañeros y compañeras.

Celebramos este Comité Provincial tras las elecciones generales del 20 de diciembre, tras sus complejos resultados, celebrando la obtención de un Diputado por Álava, en medio de una situación muy abierta para la formación de gobierno y a menos de 48 horas para que se reúna el Comité Federal al que ahora se dirigen todas las miradas.

En estas elecciones generales en Álava hemos recuperado más de 7.100 votantes con respecto a municipales y forales, y suponen la mitad de los votos recuperados en el conjunto de Euskadi, resultando la cuota más alta de voto de los tres territorios.

Ahora se trata de devolver la confianza que los votantes han depositado en las candidaturas socialistas y desde el PSE ya se está haciendo, apostando por un gobierno de cambio, como así se manifestó en el Comité Nacional celebrado el pasado sábado.

El grupo parlamentario en el Congreso de los Diputados ya ha registrado una batería de iniciativas políticas que marcan las prioridades que tenemos y que han sido comprometidas con nuestros electores, como la recuperación del pacto de Toledo, la reforma de la Ley de Radio y TV de titularidad estatal, la derogación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, la derogación de la Ley de la Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local, la derogación de la Reforma Laboral y la elaboración de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, la Ley para situar el I+D+I como una prioridad política y social, la Ley para promover un pacto social, político e institucional que recupere el espíritu de consenso de la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral Contra la Violencia de Género, la modificación de la Ley del Régimen Electoral General para facilitar el voto de los españoles en el exterior, la propuesta para aumentar el SMI acercándolo al 60% del salario medio, la reforma del Reglamento del Congreso de los Diputados, la Ley Contra la Pobreza Energética, la reforma de la Ley del ejercicio de la gracia de indulto, la Ley de Universalización de la Asistencia Sanitaria Pública, la Ley de Reforma Fiscal y Lucha Contra el Fraude y Evasión Fiscal, la Ley de Mejora de la Calidad Educativa, la Ley para la implantación del ingreso mínimo vital o el cumplimiento de la resolución aprobada en el Congreso de los Diputados en septiembre sobre la crisis humanitaria de los refugiados, y la iniciativa que acabamos de presentar para impulsar un plan de retorno del talento científico y profesional con el objetivo de recuperar 10.000 jóvenes investigadores e investigadoras.

También hemos presentado iniciativas de interés alavés, como nuestra posición en contra de la reapertura de Garoña y, asimismo, están ya preparadas la de la limpieza del río Ebro y el aeropuerto de Foronda.

Y como no, estamos encantados de que Patxi López sea el Presidente del Congreso de los Diputados, que a su vez constituye el primer éxito del PSOE y la primera derrota del PP.

Pero volviendo a las expectativas políticas de más actualidad, hoy el centro de atención está en la alternativa de cambio, con la posibilidad de formar un gobierno de progreso que recupere para la ciudadanía las políticas públicas recortadas y maltratadas por el PP en su legislatura de mayoría absoluta.

Y para formar un gobierno de progreso no hay muchos caminos. No los hay ni en términos políticos, ni en términos programáticos, ni en términos numéricos.

Un gobierno de progreso que quiera restablecer derechos laborales y sindicales, mejor sanidad y educación, mejor acceso a la justicia, creación de empleo público, respeto competencial a las Autonomías, una eficaz lucha contra el fraude fiscal o un dialogo abierto entre diferentes para resolver problemas, solo parece que es posible por la izquierda.

Por un espacio de izquierda en el que nosotros también necesitamos asentarnos, tras haber hecho un recorrido que se inició con la pérdida de confianza de millones de votantes, por como afrontamos la crisis y por las medidas que tomamos, y que con posterioridad hemos tratado de reconducir con la Conferencia Política de 2013, con la renovación del partido en 2014 y con nuestro programa electoral.

La puesta a punto que hemos hecho necesita un recorrido ejecutivo. Hemos teorizado y diseñado políticas y propuestas y ahora necesitamos poder ejecutarlas como mejor manera para recuperar confianza y apoyo.

Como todos y todas sabemos, el camino está lleno de dificultades.

La derecha política, económica y mediática no para de presionarnos.

En lo interno del partido, tenemos demasiadas voces.

Podemos, y muy especialmente Pablo Iglesias, tampoco lo están haciendo razonablemente bien.

Pero no vamos a parapetarnos detrás de las dificultades.

Nuestra obligación es intentarlo. Y debemos hacerlo como lo está planteando Pedro Sánchez. Respetando los tiempos y procedimientos. Haciéndolo con un planteamiento propio que refleje nuestra autonomía política. Poniendo por delante los objetivos políticos. Estableciendo límites. Dejando para el final la estructura y los cargos de gobierno. Dando cuenta y sometiendo a consideración del Comité Federal todo lo que acontezca. Haciendo visibles, haciendo públicos, los resultados.

De momento contamos con un ofrecimiento de Podemos para formar Gobierno.

Un ofrecimiento que implica el reconocimiento de liderazgo de ese Gobierno por parte del PSOE y de Pedro Sánchez.

Y con un buen patinazo de Pablo Iglesias anteponiendo cargos para su partido, a políticas para la ciudadanía.

El Comité Federal del sábado tendrá que valorar todo esto y tendrá que orientar los pasos a dar, tras esta nueva situación, manteniendo coherencia con el Comité Federal del pasado 28 de diciembre, donde se dijo no por activa y pasiva al PP, y donde se fijaron los contenidos políticos a defender como prioridades.

En relación a la política vasca, lo primero que quiero señalar es que una vez más vuelve a estar directamente ligada a la de España.

Que a Euskadi le vaya mejor depende mucho de cómo le vaya a España.

En los cuatro años que dejamos atrás, Euskadi ha sufrido la paralización de las inversiones del Estado, la intervención de parte de sus competencias, la provocación con la energía nuclear o la incomunicación en asuntos de interés común, como la liquidación del cupo.

El PSOE es la oportunidad para ir resolviendo estos contenciosos.

El PNV no deberá ser indiferente ante esta oportunidad. De momento, en sus intenciones declaradas ha sido prudente y ha hecho algún guiño hacia nosotros.

Pero la política vasca también tiene su hoja de ruta y a ella me voy a referir.

2016 es año de elecciones autonómicas y toca hacer balance y posicionarnos sobre lo que haremos en esta recta final hasta la cita electoral.

Y lo primero que quiero destacar es que el PSE-EE ha conseguido buena parte de sus objetivos ejerciendo su influencia.

Primero paramos los barbaros recortes que proponía Urkullu, rechazamos su proyecto de presupuesto y lideramos la oposición para que los tuviera que retirar, y así salvar el gasto en educación, sanidad, o políticas sociales, incluso compensando copagos a los más necesitados como ocurre con el gasto farmacéutico.

Después establecimos las bases de una reforma fiscal necesaria para repartir las dificultades de la crisis y tener más recursos para las políticas públicas, y ya está dando resultados positivos.

También apostamos porque la convivencia restara espacio a las tensiones soberanistas de otros tiempos, y así ha discurrido la legislatura.

Además hicimos un acuerdo político con peso para las políticas de empleo y diversos acuerdos presupuestarios.

Euskadi tiene estabilidad política, convivencia ciudadana y a sus instituciones funcionando.

Todo esto con el sello socialista que nos toca poner en valor.

El tiempo que resta hasta las elecciones hay que convertirlo en un tiempo de explicación de nuestros logros mediante una política de utilidad, eficacia y servicio a la ciudadanía.

Son muchos los colectivos, asociaciones, instituciones que hoy están en los presupuestos vascos porque nosotros los hemos incluido.

Con ellos estamos ya celebrando encuentros, trabajando nuestra influencia y recabando su apoyo.

Un trabajo que se va a combinar con el seguimiento en el cumplimiento de los acuerdos, con la puesta en marcha de la Ley de Vivienda, con una evaluación de la política fiscal de 2013 a 2016, con el aumento de la presión en la lucha contra el fraude fiscal, con una política de atención y respeto a las víctimas que no genere rechazos de ellas a los actos institucionales, con la nueva Ley de Cajas y Fundaciones Bancarias, con el freno a la energía nuclear, a la pobreza energética o al fracking. Con la extensión del trilingüismo o con la exigencia de pluralidad informativa en EITB.

Mucha tarea que se combina con la apertura del periodo de primarias para la elección del candidato o candidata socialista a Lehendakari, para quien de momento ya ha dado el primer paso Idoia Mendía.

En relación a Álava, esta semana hacíamos balance de los primeros seis meses en el gobierno foral y también esta semana se han aprobado los presupuestos de Vitoria.

Sobre el balance de nuestro trabajo en el gobierno de la Diputación Foral de Álava destacare lo siguiente:

PSE y PNV cerramos el pasado 3 de julio un acuerdo para gobernar en coalición la Diputación Foral de Álava basado en un programa político con tres prioridades: reactivar la economía y hacer frente a una de las mayores preocupaciones de la ciudadanía que es el empleo, recuperar la calidad de los servicios sociales tras una legislatura de recortes, e incrementar las inversiones públicas para avanzar en la cohesión territorial.

Los socialistas dimos este paso al entender que era la manera más eficaz de garantizar un cambio profundo y real respecto a la estrategia de erosión de los servicios públicos practicada por el Gobierno Foral del PP, y cumplir nuestro compromiso de mejorar la vida y atender las necesidades de la ciudadanía.

Nuestra decisión tenía como horizonte entonces, igual que ahora, el bienestar del conjunto de las alavesas y alaveses, pero sobre todo de aquellos que peor lo están pasando: desempleados, familias en riesgo de pobreza, familias con personas dependientes. Queríamos tener capacidad de decisión para poner en marcha soluciones.

Hoy, seis meses después, tenemos que decir que la presencia socialista en el Gobierno Foral tiene sin duda ya resultados tangibles y positivos para la sociedad alavesa. Podemos afirmar además que estos resultados tendrán continuidad, si cabe con más intensidad, en los próximos meses.

El Gobierno de coalición está funcionando bien, con coordinación y colaboración, en pos del objetivo común de cumplir el acuerdo programático que lo sustenta. PSE y PNV somos dos partidos diferentes con ideologías diferentes, y hemos demostrado capacidad para negociar y pactar mirando al interés ciudadano.

Si algo caracteriza a los socialistas en su historia es su capacidad de diálogo y acuerdo, y esta capacidad cobra un valor especial en un momento en el que la ausencia de mayorías obliga más que nunca a hablar y consensuar. Esta capacidad, sumada a una línea política de revalorización del papel de las instituciones para mejorar y recuperar los servicios públicos, se constata también en unos presupuestos que no sólo cuentan con el apoyo de los miembros del gobierno, sino que se ha extendido y ha sumado a EHBildu y en el que se han atendido algunas demandas de otros grupos como Podemos e Irabazi.

Hablaba de resultados y quiero seguir hablando de ello, de las medidas que el Gobierno Foral ha tomado con el impulso y la participación directa del PSE para hacer avanzar Álava, fortalecer la economía, recuperar los servicios sociales y volver a hacer del diálogo, la herramienta esencial de hacer política, desterrando la imposición.

Los socialistas estamos siendo protagonistas del giro social de una institución que, como el caso de la institución foral, tiene competencias en materias tan relevantes como la atención a los dependientes, nuestros mayores o los menores, la cultura, el transporte público que comunica las zonas rurales con Vitoria; y, por supuesto, la definición y recaudación de impuestos.

Un giro social que se concreta en la sustancial mejora del Servicio de Ayuda a Domicilio tras una legislatura de deterioro y destrucción de empleo; la recuperación del Plan Mugarri para caminar hacia un modelo de transición energética, tal y como proponía el PSE, y el impulso de las vías verdes y los parques naturales.

También estamos haciendo frente a una reclamación ciudadana cada vez más clamorosa como es la existencia de un Código Ético y de Buen Gobierno, aprobado el pasado mes de septiembre, y el proyecto de norma de Transparencia y Participación, en fase de elaboración. Estas han sido iniciativas defendidas desde la oposición por el PSE y que ahora, desde el Gobierno, estamos contribuyendo para hacerlas realidad.

Lo mismo ocurre con el Plan Estratégico de la Cultura.

El PSE gestiona directamente dos Departamentos -Fomento del Empleo, Comercio y Turismo, y Administración Foral; e Infraestructuras Viarias y Movilidad- y hemos sentado en estos seis meses las bases para dar un giro social a las políticas en estas áreas. Un giro social que se traduce en decisiones y medidas concretas.

El desempleo es el principal problema de las alavesas y los alaveses, todas las encuestas así lo corroboran, y estamos trabajando con todas nuestras fuerzas desde que entramos a formar parte del Gobierno Foral para combatir esta lacra.

Cuando entramos al gobierno los socialistas nos encontramos con un erial en políticas de empleo, ya que el Gobierno del PP no hacía prácticamente nada en esta materia y su acción se limitaba a una convocatoria anual de formación sin vinculación a la empleabilidad. Los socialistas hemos empezado como quien dice de cero.

Iniciamos la legislatura presentando a contrarreloj, ya que terminaba el plazo, proyectos para captar fondos para el empleo juvenil de la UE, que gestiona el Gobierno Vasco, algo que ni tan siquiera intentó el gobierno anterior. Y ya estamos preparando la documentación para concurrir a la convocatoria Erasmus que se acaba de publicar.

Además, seguimos dotando de más recursos a los programas para el empleo. Los presupuestos consignan casi 800.000 euros para formar a personas desempleadas en oficios y conocimientos demandados por las empresas, y facilitar su acceso a un puesto de trabajo. Esta cifra representa nada más y nada menos que un 31,3% más que los recursos destinados por el Gobierno del PP.

Estamos elaborando una convocatoria diferente de formación para ligarla a la máxima empleabilidad, a partir del trabajo previo realizado con las Cuadrillas y las empresas para ofrecer formación y que realmente se traduzca en una oportunidad de empleo y en contratos.

También estamos trabajando con Lanbide y los municipios alaveses con más paro (Oyón, Llodio y Amurrio) con este mismo objetivo.

A ello hay que sumar las iniciativas de empleo que verán la luz en los próximos meses gracias a la partida de 500.000 euros de los Presupuestos de Euskadi que logró introducir el Grupo Socialista para programas de empleo en las zonas de Álava con más tasa de paro.

Y estamos considerando al turismo como una nueva industria que genera riqueza, y que como tal hay que cuidar y dinamizar, uniéndola también al comercio. La presencia de Álava en Fitur ha sido un éxito en cuanto, no sólo a los visitantes, sino a los contactos que hemos establecido con otros representantes institucionales y con empresas del sector.

También vamos a contribuir directamente en crear empleo y mejorar su calidad con nuevas OPEs a lo largo de la legislatura. Las reclamamos en la oposición y ahora las gestionaremos y haremos realidad desde el Gobierno.

La presencia socialista en el Gobierno Foral se concreta en decisiones y medidas, y también en una nueva forma de hacer política.

Hemos pasado de la imposición, al diálogo con instituciones, grupos políticos y agentes sociales, y hemos demostrado además que ese diálogo da frutos: el ejemplo más palpable es el trabajo realizado para encauzar y hacer realidad proyectos largamente esperados como el acondicionamiento de la N-124 y la N-240, o las modificaciones de las líneas de autobuses tras la puesta en marcha del nuevo plan de movilidad.

La política se expresa hoy en términos de diálogo y encuentro, en Álava también. Se expresa en el funcionamiento institucional. Hoy en Álava hay estabilidad y convivencia, y ha dejado, por lo menos en este periodo de estar tensionada por cuestiones identitarias o por sectarismos absurdos incluidas las actitudes más insolidarias y trabaja para atender las demandas ciudadanas.

Los socialistas hemos aplicado a la política alavesa utilidad, transversalidad.

Hoy la agenda política de Álava está relacionada con las necesidades de la ciudadanía. Esta cultura política de servir a la ciudadanía desde la responsabilidad asumida de gestionar sus intereses, tiene sello socialista, aquí y en todo Euskadi.

En esta cultura política, en esta actitud es en la que vamos a seguir profundizando ya que se está mostrando como la más eficaz para que la política tenga la buena consideración ciudadana que quienes nos dedicamos a ella deseamos.

Sobre los presupuestos del Ayuntamiento de Vitoria y sobre la política municipal, me voy a referir a tres cosas.

La primera la aprobación del presupuesto, que en sí mismo tiene un valor por lo que afecta a los intereses de la ciudadanía, y que también lo tiene en lo político, porque al igual que ha ocurrido con el presupuesto foral, ha contado con más apoyos que los de PNV y PSE y también en ambos casos ha contado con el rechazo del PP.

Ese PP que invoca en España el espíritu de la transición para reclamar diálogo y acuerdo, que dice estar abierto a negociar todo lo que hasta ayer no negocio con nadie, pero que cuando llega la hora de la verdad, como ha hecho siempre, es incapaz de ayudar, de pactar, de sumar.

El presupuesto de Vitoria con las aportaciones que hemos incluido en el los socialistas, refleja un importante compromiso con asociaciones, barrios y ciudadanos de todas las edades y condición.

Un presupuesto en el que junto a PNV y PSE, esta EHBildu, Irabazi y Sumando Hemen Gaude.

Con nuestras partidas tienen en 2016 financiación, los colectivos socio-sanitarios, el pequeño comercio, las nuevas instalaciones y servicios en barrios. Financiación que se extiende para el uso por las personas mayores de los nuevos centros socioculturales, también a Gauekoak para ofrecer alternativas de ocio para los más jóvenes.

Un proyecto de presupuesto que se ha convertido en presupuesto cuando lo hemos reorientado a lo social, a las necesidades más urgentes de las personas.

También quiero destacar que hemos rechazado partida la destinada a Udalbiltza, mostrando nuestro rotundo rechazo en el Pleno presupuestario.

Nuestro sentido de la lealtad en los acuerdos no debemos atribuirlos en igualdad de condiciones a los demás, y por eso el trabajo de comprobar los términos de cualquier acuerdo entre diferentes, y de rechazar lo que no forma parte de esos acuerdos en tiempo y forma, habrá que vigilarlo más y mejor.

Compañeros y compañeras en estos días ha vuelto a aparecer en la prensa si vamos a entrar o no en el gobierno municipal de Vitoria.

Una vez más cuando no son los afines al PNV los que sacan el asunto, son el propio PNV. En los pocos días que llevamos de año primero lo saco el diputado general, después el alcalde y el domingo el nuevo presidente del PNV en Álava.

La postura nuestra no ha variado, y no ha variado ni la de Álava, ni la de Euskadi, ni la de España.

Quiero recordar que el acuerdo político entre el PNV y el PSE establecía la posibilidad de participar en los gobiernos o la de dar estabilidad desde fuera.

Hay una forma inteligente de resolverlo, que es llevándolo a la Comisión de Seguimiento del pacto general de gobernabilidad, y tratarlo hasta que se dé un acuerdo.

Vamos a seguir insistiendo en que se resuelva, pero otro desenlace al actual dependerá de una valoración y un acuerdo entre nosotros y no de las urgencias del PNV.

Más allá de este problema, el Ayuntamiento está funcionando, se están sacando adelante sus trabajos, y esto es lo más importante de nuestro compromiso.

La última referencia es para el trabajo, que tenemos mucho y que de él depende nuestra fuerza para seguir apostando por una sociedad donde la igualdad, la solidaridad y la justicia social, sigan abriendo camino.

Tenemos presupuestos en Euskadi, en Álava, en Vitoria, en los Ayuntamientos que lideramos, en Iruña de Oka y en Moreda.

Tenemos una tarea que realizar en todos los ayuntamientos donde tenemos representación. En Llodio, Amurrio, Alegría Dulantzi, Oion, Samaniego, Elciego, Elvillar, Lanciego y Rivabellosa.

En esos presupuestos hay colectivos, personas, con las que trabajar dando sentido a los acuerdos donde hay acuerdos, o dando cauce a las necesidades no atendidas donde somos oposición, extendiendo así nuestra influencia que antes o después vamos a querer convertir en apoyos en forma de votos.

Compañeros y compañeras mucho trabajo para un futuro inmediato que se presenta con mucho interés para el socialismo y para la mayoría de la ciudadanía.