Compañeros y compañeras.

El acontecimiento a tratar en este Comité Provincial, es sin duda, la nueva realidad política en España.

La moción de censura, la elección del Presidente Pedro Sánchez, la formación de su Gobierno, las primeras decisiones políticas, han traído a España, en un momento que no se esperaba, la oxigenación y la expectativa que la política estaba necesitando.

España llevaba mucho tiempo conviviendo con dos situaciones demoledoras para el crédito de la política, la corrupción y el mal reparto de la riqueza.

El tratamiento que se estaba dando a ambos asuntos hacia crecer cada día la indignación y la desafección por la política.

Curiosamente y al tiempo que esto ocurría España se estaba movilizando desde el inicio de año de una manera contundente primero por las pensiones, después contra la violencia y por la igualdad de género.

De enero a mayo de este año mientras crecía el compromiso social y reivindicativo en las calles, y los socialistas decididamente participábamos en él, todo apuntaba a que el PP acabaría su mandato, muy especialmente tras el acuerdo de los presupuestos generales del Estado con Ciudadanos y PNV.

Pero algo más que una sentencia de una de las muchas tramas corruptas del PP, se cruzó por el camino. La sentencia fue el aglutinante de la mayoría del Congreso de los Diputados para que prosperara la moción de censura. El componente principal del aglutinante fue el hartazgo acumulado en toda la sociedad, del que ningún partido pudo abstraerse, y que finalmente de una u otra forma dejo solo al PP.

Compañeras y compañeros lo sucedido en estos días ha determinado que la corrupción debe costar cara a quien la práctica, y que la exigencia de responsabilidades políticas o las asume quien la práctica o se le obligará a asumirlas.

La regeneración democrática y política ya está en marcha. La estabilidad política iniciando su camino. La esperanza de que este tiempo sea bueno para la mayoría crece cada día.

Es evidente que hemos asumido una enorme responsabilidad y deberemos salir bien de ella.

Una responsabilidad que a su vez nos puede ayudar a fortalecer nuestro proyecto, a disputar con éxito el liderazgo del País, a revitalizar la política con perspectiva progresista y a fortalecer la presencia institucional en todos los niveles.

Los inicios del Gobierno Socialista de España son positivos y han generado buenas sensaciones.

La mayoría de mujeres en el gobierno, la cualificación, la rapidez para corregir errores, la decisión humanitaria y solidaria con los inmigrantes, la reunión del Pacto de Toledo, la ayuda para el Pacto de Rentas, la primera entrevista del Presidente en un medio público, forman parte de un conjunto más amplio de decisiones que están siendo bien recibidas por la ciudadanía.

Incluso el anuncio de que la legislatura será tan larga como la ley permita ha sentado bien, probablemente porque tras las expectativas creadas la ciudadanía asume que para gobernar se necesita tiempo.

Los retos de nuestro Gobierno no son fáciles pero si posibles.

Estamos creciendo económicamente, lo estamos haciendo al igual que ocurre en todos los países de la Unión Europea. Que el reparto de ese crecimiento llegue a la mayoría será la política que más se valore.

De nosotros y nosotras se espera empleo de más calidad, salarios mejores, pensiones mayores y garantizadas, políticas sociales y públicas sin recortes. Sobre todo esto se están haciendo cosas, se han tomado algunas medidas, se está negociando y en las próximas semanas deberán verse más resultados.

El Gobierno de España también está abriendo espacios de diálogo.

Con Euskadi para hablar de transferencias pendientes, de inversiones en infraestructuras o de otra política penitenciaria.

Con Cataluña para que en el marco de la legalidad se recupere la normalidad.

Con el conjunto de las Comunidades Autónomas sobre los problemas de la financiación.

De este Gobierno se espera protección y atención a las mujeres frente a la violencia, el abuso o el acoso que nos acecha. Tolerancia cero y medidas con recursos reparadores y de prevención ya están en marcha.

De este Gobierno se espera esa regeneración política, democrática, que consiste en Gobernar con principios y valores, para la mayoría, con sencillez y eficacia, dando cuentas de lo que se hace, de lo que se quiere hacer y de lo que no se puede hacer, sabiendo que se puede meter la pata pero nunca la mano.

Como veis una tarea apasionante que devuelve a la política su valor y a la que ayudaremos en cuanto se nos requiera como así lo hemos hecho con la disponibilidad y designación del compañero Jesus Loza como Delegado del Gobierno de España en el País Vasco.

EN CUANTO A LA POLÍTICA VASCA, cabe destacar cuando estamos llegando a la mitad de la legislatura, que se ha asentado la normalidad institucional, que ha mejorado la convivencia, que se ha desarrollado buena parte del programa político que pactamos entre el Partido Nacionalista y el Partido Socialista, y que esto produce notables resultados.

Los datos de crecimiento económico son buenos y se revisan al alza, la recaudación tributaria está creciendo, las exportaciones también. El paro disminuye y las altas a la seguridad social aumentan, se está creando empleo neto.

El derecho subjetivo a la vivienda se abre camino y se refuerza con el nuevo plan de vivienda. El turismo crece porque le acompaña nuestra política de diversificación de oferta, de relaciones con los grandes operadores turísticos para traerlos a Euskadi, y de eventos de interés internacional que ya están comprometidos para los próximos meses. En trabajo y justicia se les cierra cada día más el espacio a quienes hacen contratos fraudulentos o dificultan la concertación social. Esta legislatura a pesar de los muchos y grandes obstáculos que ha puesto a estos objetivos acabará con resultados positivos en ambos escenarios.

Pero dicho esto en Euskadi también hay problemas importantes de los que alguno destacaré.

Quizás el más importante sea el juego que el PNV se trae en relación al autogobierno y al manoseado derecho a decidir.

El autogobierno tiene todavía algún recorrido de mejora y de modernización. Es cierto que hay algunas competencias sin resolver, que la relación con España se puede mejorar y la relación con Europa también.

Pero igualmente cierto es que si se ajustan estos asuntos el autogobierno habrá tocado techo.

Los nacionalistas conscientes de ello buscan con insistencia reivindicaciones y escenarios que renueven su presión.

Así se explica el juego que casi siempre empieza BILDU y que continúa el PNV, con el mal llamado derecho a decidir, la exageración de las competencias que quedan por asumir, las leyes de claridad, o el escenario ultimo de independencia.

El PNV sabe que la mayoría nacionalista que hoy se da en el Parlamento Vasco no es acompañada por la ciudadanía en lo que al independentismo se refiere. Aquí de Cataluña ha aprendido todo el mundo, sobre todo de lo que no debe hacerse, y la ciudadanía está decidida a no perder sus cuotas de autogobierno y de prosperidad por ensoñaciones soberanistas, así se refleja en los sondeos de opinión, sin embargo algunos gestos y actitudes o decisiones de PNV y BILDU insisten en el error. Lo están haciendo en la ponencia de autogobierno pretendiendo imponer un nuevo estatus de corte nacionalista radical, o lo están escenificando en las calles con la cadena humana soberanista.

Cierto es que El PNV preserva parte de los cargos institucionales, de momento, de estas actuaciones, pero no menos cierto es que cuando los nacionalistas se radicalizan son capaces de estropearlo todo, de destrozar bastante y de dificultar en el tiempo y la forma su reparación.

Frente a estos riesgos la determinación del Partido es rotunda, por los caminos de unilateralidad y riesgo de ruptura nada hay que hacer y planteamos y plantearemos cara con todas las consecuencias a cualquier situación que pretenda alterar la relación de Euskadi con España, con Europa o con el marco jurídico y político que en cada momento se disponga.

LA POLÍTICA ALAVESA está ya en otro ritmo, el ritmo que marca el fin de la legislatura. En unos pocos meses estaremos de lleno en precampaña electoral, una precampaña que ha prometido adelantarla el Partido Popular, ya que tras su Congreso de julio y después de haber perdido el Gobierno de España, su recuperación quieren priorizarla por los Ayuntamientos.

La legislatura municipal alavesa no está siendo fácil. El Gobierno Municipal se inició en solitario con 5 ediles de 27, con un PNV muy influido por BILBU que fue decisivo para la elección del Alcalde Urtaran y con un marcaje severo por el PP.

Como recordaréis nosotros tardamos un año en entrar en el Gobierno, en ese espacio de tiempo las relaciones entre PNV y BILDU empezaron a debilitarse por reproches sobre incumplimientos de acuerdos y el Gobierno municipal llego a estar muy asfixiado en sus intenciones y en sus ejecuciones.

Con nuestra incorporación se repartieron tareas entre más concejales y esa diversificación oxigenó el Gobierno.

Los Socialistas estamos cumpliendo con nuestros compromisos y tareas y más allá de las lógicas discrepancias que siempre se dan en política municipal con colectivos o particulares, en este mandato no hemos tenido sobresaltos, incumplimientos o conductas reprochables, lo que nos permite estar prudentemente satisfechos de nuestra actuación.

EN LA GOBERNANZA FORAL compartimos con la municipal el fin de legislatura.

Nuestra tarea ha tenido más tranquilidad en lo que se refiere a conformar mayorías para aprobar presupuestos y otras políticas.

Esta es una buena legislatura para el empleo, el comercio, el turismo, el transporte y las carreteras.

Los Socialistas en la Diputación Foral de Álava, hemos creado nuevas oportunidades para el empleo, hemos hecho inversiones en carreteras y mejorado servicios de transporte a la ciudadanía, y hemos dado de Álava una buena imagen en el exterior para que más personas, más turistas, vengan a visitarnos y consuman nuestros productos de todo tipo.

Compañeros y compañeras, en ocasiones anteriores cuando ha correspondido hemos hecho balance de actividades, lo hemos hecho también en otros formatos, hoy se trataba de dar unas pinceladas sobre el momento político que atravesamos y las expectativas creadas.

Estamos ante una nueva oportunidad política que tendrá una influencia decisiva sobre las próximas elecciones municipales, forales y autonómicas.

El Partido Socialista Obrero Español, puede, podemos volver a liderar electoralmente el País, dependerá de cómo nos vaya en este Gobierno, de la solvencia y utilidad que nuestras políticas tengan para los múltiples problemas que arrastra la ciudadanía. Dependerá de la actitud que mostremos ante asuntos que con la actual correlación de fuerzas no podremos resolver pero si apuntar a cómo solucionarlos.

Dependerá de nuestro esfuerzo, de nuestra militancia, de nuestro empuje.

Hemos empezado bien, hemos llamado la atención, hemos arriesgado, hemos ganado, hemos sorprendido y estamos compartiendo la política con quien lo pide y lo necesita.

La política está muy disputada y compartida por muchas opciones, en Euskadi más que en el resto de España. No va a ser fácil capitalizar nuestra entrega, pero merece la pena una y otra vez intentarlo. Los Socialistas nacimos con la vocación de ser dueños de nuestros destinos y en ello seguimos. Estamos en política para que nuestro futuro se parezca lo más posible a nuestro pensamiento a nuestro programa.

Trabajamos todos los días para lograrlo, ya nos tocaba alguna satisfacción política, alguna satisfacción en el partido, y ha sido nada más y nada menos que recuperar el Gobierno de España. Ahora toca disfrutarlo en compañía de la mayoría de la ciudadanía.

Muchas Gracias.