El PNV ha sido el primero en presentar una propuesta de modificación de la Ley Electoral aprobada en el Parlamento Vasco en 1987.

No es la primera vez que el PNV, ante la cercanía de las elecciones forales, intenta modificar las reglas de juego por puro interés partidario.

Lo intentó en 1995 y en 2003, y ahora vuelve a la carga y envuelve su propuesta con un argumento colorido y vistoso, que todas las Cuadrillas estén representadas en las Juntas Generales de Álava, pero que en realidad es falso y tramposo.

Es un argumento tramposo porque la legislación electoral debe garantizar dos principios básicos: proporcionalidad y pluralidad, es decir, que la distribución de fuerzas políticas en los parlamentos refleje el voto ciudadano y la pluralidad de las distintas opciones políticas.

El PNV propone infravalorar el peso de Vitoria-Gasteiz frente al del voto de quienes residen fuera de la capital aunque ello conlleve hacer saltar por los aires los principios de proporcionalidad y pluralidad.

Sabe que su propuesta crearía nuevas circunscripciones en las que sólo uno o dos partidos políticos obtendrían representación. Lo sabe y lo quiere hacer porque de forma torticera quiere eliminar a sus adversarios políticos, con los mismos votos pretende obtener más representación. Su intencionalidad es contraria a la pluralidad política democrática.

Y es un argumento falso porque los nacionalistas dicen que sólo buscan que todas las Cuadrillas estén presentes en las Juntas Generales dando a entender así que esta institución es una cámara de representación territorial cuando no es cierto.

Si el PNV no es capaz de defender al conjunto del Territorio con su representación política proceda de donde proceda, esa incapacidad no tiene porqué trasladarla a los demás.

La propuesta del PNV es tan ridícula e insostenible que de la misma forma que unos ciudadanos debieran tener derecho a estar representados en la institución foral por una cuestión territorial, otros colectivos como los jubilados, los inmigrantes o los que tienen una determinada renta, también tendrían el mismo derecho.

Los nacionalistas plantean además una distinción ficticia entre capital y Cuadrillas, entre lo rural y lo urbano, una distinción que política y electoralmente no se mantiene: los partidos hacemos políticas para toda la ciudadanía teniendo en cuenta sus necesidades. Es nuestra responsabilidad.

¿Quiere decir el PNV que un juntero que reside en Vitoria-Gasteiz, Llodio o Agurain no va a atender las necesidades de Montaña Alavesa o Añana? Afirmarlo sería tanto como decir que un concejal de Vitoria-Gasteiz que vive en Lakua no se va a preocupar de las demandas de Zabalgana o Adurza.

Pero el PNV no está solo en este propósito. EHBildu ha deslizado una segunda propuesta en la misma línea que distorsionaría, aún más si cabe, la voluntad de los ciudadanos expresada mediante el voto. Pero en este caso en su propio beneficio.

La propuesta de la izquierda abertzale, al igual que la del PNV, prioriza el territorio sobre el ciudadano y pretende conseguir mediante artimañas legales lo que no pueden conseguir mediante el voto proporcional: que Álava y sus instituciones sean nacionalistas.

Estas maniobras de cambio de circunscripciones electorales ya se han realizado en otros lugares, y siempre con la intención de mejorar la representación política de quien lo plantea. Lo hizo Cospedal en Castilla la Mancha, lo hizo Putin en Rusia, o Chaves en Venezuela.

Por todo esto, el PSE-EE de Álava dice NO a la propuesta de PNV y dice NO a la propuesta de EHBildu. Nos tendrán enfrente hoy y mañana quienes quieran quebrar la proporcionalidad y pluralidad del sistema, fomentar un enfrentamiento artificial entre lo urbano y lo rural, y pervertir la voluntad de la ciudadanía alavesa.

Los socialistas alaveses nos comprometemos, como siempre, a elaborar y presentar en las próximas elecciones forales candidaturas que representen a toda la sociedad alavesa para dar respuesta a los problemas de todas y cada una de las personas que aquí vivimos y trabajamos.

Porque tenemos un proyecto en Álava, un proyecto global, un proyecto fundamentado en la igualdad, un proyecto para todas las personas que viven en Álava.