La política turística alavesa busca un triple objetivo, que puede ser compartido con la vasca: aumentar el número de turistas que llegan a Álava, incrementar el tiempo que pasan entre nosotros y fomentar que la ciudadanía alavesa y vasca hagan turismo dentro de Euskadi.

El turismo se ha convertido en los últimos años en un sector cada vez más importante para nuestra economía. Los datos son elocuentes: la entrada de turistas ha aumentado en los últimos diez años un 25,6% –de 305.000 a 383.000– y las pernoctaciones han crecido todavía más en este mismo periodo, un 30% –de 534.000 a 695.000–.

Hay que trabajar para consolidar Euskadi como destino turístico tanto para visitantes nacionales como extranjeros y trataremos, claro está, de mejorar estas cifras. Pero vamos sobre todo a intentar aprobar nuestra asignatura pendiente: elevar una estancia media que al cierre de 2014 fue de 1,81 días.

Si las estadísticas de entrada y las pernoctaciones de turistas han mejorado y mucho en la última década, no ocurre lo mismo con la estancia media, que permanece sin cambios.

Estamos convencidos de que los atractivos de toda Euskadi, sus pueblos y ciudades, sus actividades culturales, sus parques naturales, el turismo enológico, gastronómico, deportivo, arquitectónico o histórico justifican una estancia media más prolongada y, por lo tanto, que la mayoría de quienes nos visitan dejan sin conocer muchos de ellos, incluso los que aquí vivimos no los conocemos.

El fomento del Turismo es un área relacionada de forma directa con el empleo, ya que el turismo, junto con el comercio, son dos actividades importantes en la generación de riqueza y la creación y mantenimiento de puestos de trabajo en nuestro territorio y en Euskadi.

Son dos sectores, además, que se retroalimentan: el turismo beneficia al comercio y un buen comercio puede llegar a ser un atractivo turístico de primer orden.

FOTOGRAFÍA: EUSKO LEGEBILTZARRA – PARLAMENTO VASCO

El turismo ha cambiado considerablemente en los últimos años, tanto por la nueva forma de elegir destinos, que se buscan por internet, como en lo que busca el turista, que pretende ver que experiencias puede encontrar, más que todos los recursos turísticos clásicos que puede ver. Se une cada vez más la gastronomía, el comercio, el descanso o el cuidado al medio ambiente, el disfrute de la naturaleza, evitando la masificación y el deterioro ambiental. El turista quiere recordar historias, recordar las experiencias, las actividades que realizaron, más que únicamente ver lugares, y menos a aún si están masificados.

A estos cambios es a los que debe hacer frente la nueva Ley de Turismo, y aunque avanza con respecto a la anterior, aprobada hace 22 años, creo que en esta Cámara puede mejorar considerablemente.

  • Qué turismo queremos

Definir qué turismo queremos debe ser el objetivo de la Ley, porque la regulación de la actividad turística, de los establecimientos y recursos turísticos, de la inspección turística y el papel de la administración, entre otros es lo que va a tener incidencia directa en el turismo que va a llegar a Euskadi.

En este sentido creo que falta la definición de algunos aspectos.

No queremos un turismo masificado, y para conseguirlo en la ley noto dos deficiencias:

  1. En el Capítulo II de la Ley, falta de definición de recursos turísticos. Se menciona un Plan Territorial Sectorial, pero no establece ningún instrumento de regulación integral del turismo, no se menciona que ese plan debe tener un diagnóstico, unas necesidades, unos objetivos, unas prioridades y una evaluación.
  2. No se regulan empresas turísticas indirectas, que son las que nos van a dar la posibilidad de ofertar actividades que hagan que los puntos de atracción turística mayor no se masifiquen, sino que se diversifiquen en actividades en diferentes lugares cercanos.

Es decir, no se hace referencia a negocios con incidencia directa en el turismo, como por ejemplo pueden ser ciertas empresas, como son las bodegas en el caso de Álava, en las que sus actividades inciden directamente en el turismo.

Otro ejemplo, hay un turismo cada vez mayor, relacionado con los idiomas: tanto el euskera como el castellano, que podemos recepcionar en Euskadi, que se escapa de esta regulación.

Tampoco actividades relacionadas con actividades propias de parques naturales, o con actividades comerciales como la artesanía que en muchos casos son las que generan actividad turística por sí solas.

En ese sentido, se deberían recoger estas actividades dentro de las empresas o establecimientos que realizan actividades de interés turístico.

Existen eventos que atraen a un número importante de personas, como el festival de cine de San Sebastián, el jazz, el Azkena Rock, y otros muchos, por los que somos conocidos. Y fundamentalmente, la gastronomía. Son pocas las referencias en la Ley a estas empresas que afectan directamente a nuestra capacidad de atracción turística.

  • Definiciones de conceptos que inciden en otras áreas.

Para otros sectores de la actividad, es necesario que esta Ley contemple y regule aspectos relacionados con el turismo. En la Ley no se hace referencia a municipios turísticos, cuya definición tiene incidencia directa en el comercio, tal y como recoge la ley de comercio para poder modificar tanto los horarios como los días de apertura.

  • Colaboración y coordinación institucional

Quiero recordar que la política turística, es una política transversal, trabajar con coordinación entre los diferentes departamentos del gobierno y con coordinación interinstitucional para elaborar una agenda de actividades que se realizan en los Euskadi, debería ser una tarea obligada, para planificar e informar a los posibles visitantes de las actividades y al intercambio cultural enriquecedor al que pueden optar. Porque el turismo cada vez más es un concepto que se amplía, que incluye experiencias como instrumento de comunicación entre pueblos y culturas.

En este sentido dos observo dos problemas:

  1. No se menciona a las Diputaciones Forales en la Ley, sin embargo las tres Diputaciones Forales trabajan en esta materia. En el caso del Territorio Histórico de Álava, además lo hace a través de las Cuadrillas, ya que los municipios en muchos casos son muy pequeños y no tienen los medios necesarios para trabajar en políticas turísticas.

Tal y como está dividida Euskadi en la estrategia turística vasca, costa, interior y Rioja Alavesa, la zona de interior queda en una nebulosa que debemos evitar, y en este sentido, son las Diputaciones las que trabajan en la oferta turística de esta zona amplia de Euskadi. Por eso creo que en esta Ley se debería concretar que las Diputaciones Forales forman parte de la Mesa de Turismo y que son junto con Ayuntamientos y Cuadrillas las instituciones implicadas en la estrategia turística vasca.

Además, los destinos turísticos requieren de inversiones en muchos casos, tanto para su apertura, como para que existan unos servicios que atiendan a esa oferta y todo ello lleva a que la priorización de inversiones, como la consideración de destino tenga que estar en total coordinación institucional, para que nuestros atractivos y diversidad de la oferta mejoren.

  1. Se debería contemplar una comisión interdepartamental en materia de turismo, en el que tanto el departamento de cultura, de medio ambiente, de agricultura, de innovación, empleo y educación, entre otros deberían trabajar conjuntamente.

Porque observo tres problemas en este sentido:

⇒ Actividades de muchos departamentos pueden incluirse en ofertas turísticas, haciendo una oferta más atractiva, aprovechando mejor los recursos públicos.

⇒ Empleo de baja calidad en este sector, así como muy estacional, en el que deberían trabajar los departamentos implicados de forma coordinada para evitarlo.

⇒ Déficit en la profesionalidad que se debe superar a través de la formación y la cualificación profesional del sector, en total coordinación con el Departamento de Educación y con Lanbide en materia de formación para el empleo.

⇒ Regulación de establecimientos.

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En cuanto a la regulación de los establecimientos hoteleros y hosteleros, se debe tener en cuenta e impulsar, también desde la Ley, que los establecimientos se adhieran a la posibilidad de arbitraje de conflictos que se recoge en la Ley. También está cambiando la relación con los clientes, y necesitan formación para dar una información turística, algo que no siempre sucede.

Existe una incertidumbre en el sector de los establecimientos ya existentes, sobre las categorías que se van a aplicar y las características que se van a exigir. Creo que hay que evitar en la regulación reglamentaria posterior que en la regulación ya existente se introduzcan cambios, puede que tenga que haber algún retoque, como el que mencionaba anteriormente del arbitraje, pero no mucho más, y dedicarnos a la calificación de los que hasta ahora no estaban regulados.

Hay que dedicar también un espacio, regular y promover el asociacionismo empresarial y profesional para mejorar la competitividad del sector.

  • Oficinas de turismo

No se habla de ellas. Y si queremos una política coordinada, estas oficinas lo tienen que estar, porque es la imagen del turismo en Euskadi, posiblemente lo que los turistas buscan nada más llegar. Información. Y es el gobierno el único que puede hacerlo a nivel de la Comunidad, porque a un turista, si queremos mejorar la cohesión territorial y social a nivel de flujos turísticos en Euskadi, se debe de implicar a los agentes que informan, en este caso las oficinas de turismo.

Esa información se puede encontrar en las oficinas, pero también podemos añadir otros puntos, como estaciones, aeropuertos o establecimientos que quieran adherirse a un programa de este tipo para dar información. En municipios pequeños puede suponer un importante ahorro y una mayor implicación del sector, pero hay que regularlo.

Nada más, muchas gracias.