Hoy nos ha tocado presentar las candidaturas al Congreso y Senado, y lo he hecho con un alto sentido de la responsabilidad, ya que soy muy consciente del tiempo crítico que vive España.

Un tiempo en el que solo hay dos opciones de Gobierno:

  • La socialista, la progresista, la de los derechos, la feminista, la de un país para todos y todas.
  • O la conservadora, la de la derecha reunificada junto a la extrema derecha, la antigua, la casposa, la excluyente, la de los recortes a los trabajadores, a los pensionistas, a las mujeres.

La que se presenta con el eslogan de “Valor Seguro”, de valor ya hablaré otro día, de seguro, sólo tenemos seguro que han resucitado a Aznar, y que para estar más seguros se han abrazado a Abascal que ahora es el armero de la coalición.

En esta disyuntiva hay tres objetivos decisivos.

  1. Ilusionar con un proyecto muy social.

  2. Elevar el nivel de participación de los progresistas en las urnas.

  3. Obtener una mayoría reforzada que permita a Pedro Sánchez formar Gobierno.

Y para lograrlo, contamos con tres poderosas y solventes herramientas.

  • El trabajo realizado en estos nueve meses de Gobierno de cambio.

  • Los compromisos adquiridos, pendientes de resolver por esa mayoría que queremos obtener.

  • Las mejores candidatas y candidatos.

En los nueve meses de gobierno socialista, España ha transitado del oscurantismo y la corrupción, esa corrupción que Pablo Casado reivindicó cuando afirmó, que la corrupción era su seña de identidad, puede que el subconsciente le traicionara, pero lo que dijo es verdad; pues bien, de ese oscurantismo y corrupción hemos transitado a la transparencia y a la regeneración democrática, recuperada tras la moción de censura.

  • De la reiterada congelación de las pensiones a su revalorización.
  • De los recortes salariales a la mayor subida conocida del salario mínimo interprofesional.
  • Del enfrentamiento visceral entre Instituciones a las propuestas de diálogo.
  • Del manoseo de la Constitución a su defensa serena.
  • De los presupuestos con más ataques a las políticas públicas y sociales, a los presupuestos más sociales y solidarios en muchos años.
  • De cargar la crisis a los más débiles, a protegerlos incorporándolos al reparto del crecimiento económico.
  • Del golpe de pecho ante la violencia de género, a la protección efectiva de las mujeres.

Y esto lo hemos hecho convenciendo, dialogando, sumando, acordando, convirtiendo a la política en un espacio de decencia, de utilidad, de nobleza, utilizándola para el fin que fue creada, organizar y gestionar la vida pública y dirimir en sus Instituciones las lógicas diferencias de una sociedad plural.

Los socialistas queremos hacer más, queremos servir más y mejor a la ciudadanía, y queremos hacerlo con los apoyos que merece este tipo de política, porque si no fuera así volverán quienes están en política para servirse de ella y para servir a sus amigos.

Este país no puede permitirse que vuelva la derecha de las tres cabezas, la que de forma obscena ya se está repartiendo los ministerios, la irrespetuosa con el electorado, la que dice querer desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa, pero que en realidad quiere desalojar a la ciudadanía de sus derechos y de los Presupuestos Generales del Estado.

Los socialistas queremos hacer más desde esa afirmación del Presidente Pedro Sánchez, de que “en nueve meses no se puede cambiar un país, pero se puede marcar el rumbo a seguir”.

Queremos hacer lo que está pendiente y comprometido respecto a los derechos de los trabajadores, de los pensionistas, de la sanidad, de la educación, de la convivencia.

Queremos hacerlo con unas excelentes candidatas y candidatos, de una trayectoria de gran compromiso con el interés colectivo en todos los campos de la política, y más alavesas y alaveses que la Plaza del Machete.

Ya sabéis que digo esto por el intento de Javier Maroto de querer competir con Isabel Celaá por el lugar de nacimiento y pretender hacer de ello un elemento de superioridad.

Cuanta torpeza, cuanta rabia y cuánta mediocridad, en la derechona.

Una vez más a Maroto le ha traicionado el subconsciente y le ha salido su esencia ya ensayada de estigmatizar al diferente, de negarle derechos y oportunidades, de arrinconarlo y de enfrentarlo con otras personas por su lugar de nacimiento.

Esto lo hizo así siendo alcalde, lo hizo así para presentarse a las siguientes elecciones, y le costó la enemistad con todos los grupos políticos del Ayuntamiento, y en ese momento cuando vio que perdía el poder, salió corriendo porque ni Vitoria-Gasteiz ni Álava le servían, salió corriendo y no ha parado de correr hasta llegar a Colón, a la foto color sepia de la derecha refundada y refundida en la derecha más extrema.

Ciertamente Maroto nació en Vitoria un seis de enero –también los reyes magos vaya regalito, se debieron quedar sin carbón–, y tan cierto como eso es que hace pocos meses el Consejo de Europa le acusó de xenófobo, qué vergüenza para nuestra ciudad y para el Territorio Histórico.

Como decía un casero: después de cuarenta años esto.

En mi opinión es un honor disponer de una mujer como Isabel Celaá que ha desarrollado casi toda su actividad política en Vitoria-Gasteiz, en el Parlamento Vasco, en el Gobierno Vasco, que es una autoridad indiscutible en Educación, que sabe gobernar, y que va a defender los intereses de los alaveses y alavesas con su mejor saber y hacer, porque aunque Maroto no se haya enterado, para defender a los alaveses hay que querer a todos los españoles, porque en España, en las instituciones comunes se defiende a todos, se atiende y protege especialmente a quienes más lo necesitan, y no a unos pocos, a unos pocos poderosos, como acostumbra la derecha.

En el Senado lidera la candidatura Julia Liberal Liberal, feminista practicante, incansable en la defensa de la asociación de mujeres emprendedoras para defender su valía, de los autónomos, su aportación a la sociedad y su derecho a conciliar la vida laboral y familiar. Gran defensora del deporte y muy especialmente del ciclismo.

Junto a estas dos líderes en un tiempo de mujeres, las candidaturas se completan con excelentes compañeros y compañeras, dispuestos a darlo todo por un país de derechos y no de derechas, con Dani Senderos, Isabel Martínez, Eduardo Díaz, Pablo Oraa y Rosa Fresno, a todos y todas el agradecimiento del Partido por vuestra entrega.