Egun on danori, buenos días a todos/as.

Acudo a esta Comisión de las Juntas Generales de Álava en mi condición de Diputada Foral de Fomento del Empleo, Comercio, Turismo y Administración Foral para exponer las políticas y los proyectos que voy a desarrollar a lo largo de la Legislatura, escuchar las aportaciones de los Grupos Junteros y contestar a sus preguntas.

Antes de desgranar políticas y proyectos, quiero asumir el compromiso de sustentar mi gestión en los principios del diálogo y la negociación con los agentes que intervienen en las áreas de mi responsabilidad. Estos mismos principios son los que utilizaré en mi relación con ustedes.

Me tendrán siempre a su disposición para responder sus cuestiones, facilitar información y valorar sus propuestas.

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También me gustaría antes de entrar en materia hablar del contexto económico, decir que hay quien aprovecha la tan cacareada, y lamentablemente débil, recuperación económica para hacer electoralismo y reclamar una bajada inmediata de impuestos: quien enarbola este discurso se olvida de los errores cometidos en el pasado reciente y también del deterioro de los servicios públicos habido en los últimos años.

Los ingresos fiscales están creciendo y ese crecimiento se debe fundamentalmente a la reforma fiscal y los nuevos instrumentos de lucha contra el fraude que el PSE-EE impulsó y pactó con el PNV, y esa mayor disponibilidad, debe servir para mejorar los servicios públicos, atender a quien más lo necesita y contribuir desde las instituciones a reactivar la economía y crear empleo.

La reactivación económica y el empleo, anverso y reverso de la misma moneda, es precisamente la prioridad del Gobierno Foral para los próximos cuatro años tal y como recoge el acuerdo suscrito por PSE-EE y PNV.

No hace falta extendernos en explicar las razones para ello y basta con recordar a los más de 25.000 alaveses que siguen hoy en paro; los miles de jóvenes que tuvieron que emigrar durante los últimos años para poder encontrar un trabajo digno, con el coste en capital humano que conlleva; y las cientos de empresas y autónomos que tuvieron que echar la persiana.

Otras tuvieron más suerte y lograron sobrevivir, pero tras aplicar duros ajustes en la mayoría de los casos.

Esta fotografía de la realidad social obliga a las instituciones a utilizar todos los medios disponibles para evitar la condena social que supone carecer de un empleo. El Gobierno Foral y, más concretamente, el Departamento que tengo el honor de dirigir, va a trabajar sin descanso con este objetivo y lo vamos a hacer de forma transversal en todas las áreas que gestionamos.

El primer objetivo será aumentar el presupuesto disponible para combatir el desempleo, formar a parados, ayudar a los autónomos y apoyar a los sectores comercial y turístico. Sería incoherente proclamar que la reactivación económica y el empleo son la prioridad número uno de la legislatura y no mejorar las partidas para desarrollar programas y medidas con este fin.

Sólo un dato. El presupuesto heredado del gobierno anterior para acciones de formación y empleo asciende este año a poco más de 600.000 euros, es decir, el 0,15% del proyecto prorrogado.

Los recursos son necesarios, imprescindibles, pero no sirven de nada si no se utilizan bien. Vamos a revisar todos los programas para que sean más eficaces y se traduzcan en la creación de nuevos puestos de trabajo, prestando especial atención a los jóvenes que buscan empleo tras finalizar su formación y aquellas personas de cierta edad que son excluidos por sistema de las ofertas laborales.

Por otra parte, reforzaremos la presencia de cláusulas sociales en la contratación con el fin de garantizar unas condiciones dignas a los trabajadores de las empresas que trabajan para la Diputación Foral de Álava. Tenemos que poner medios para evitar que las empresas adjudicatarias apliquen jornadas abusivas o salarios por debajo de lo estipulado en el convenio correspondiente.

La Administración tiene que ayudar a crear empleo en el sector privado, pero tiene además responsabilidad directa en el empleo público y aquí lo tenemos muy claro. Reconocemos el trabajo de los funcionarios y empleados de la Diputación Foral de Álava y vamos cuidar sus condiciones de trabajo, porque ello siempre redunda en un mejor servicio a la ciudadanía y ese es nuestro fin último.

Una tasa de interinidad cercana al 30%, una edad media elevada y unas bolsas de trabajo obsoletas y/o agotadas son los problemas estructurales de nuestra plantilla, y estos problemas sólo pueden resolverse con una Oferta Pública de Empleo -la última data de 2007- que negociaremos con los sindicatos.

Hemos iniciado ya los trabajos y trámites previos para convocarla lo antes posible. Queremos que esta O.P.E., junto con la aplicación de nuevas medidas de modernización y transparencia, sirva para garantizar a medio plazo la prestación de unos servicios públicos de calidad a todas las alavesas y alaveses.

Paso ahora a explicar las políticas, programas e iniciativas que pondremos en marcha a lo largo de los próximos cuatro años para avanzar en la consecución de estos objetivos. Organizaré mi exposición por áreas.

EMPLEO

Y empiezo por el empleo, porque es la primera preocupación de los ciudadanos. Este Departamento tiene la responsabilidad de diseñar y desarrollar programas y medidas para crear empleo, pero nuestro objetivo no es crear empleo sin más, sino empleo de calidad.

La recuperación económica no puede ni debe sustentarse en empleos de 10 horas semanales o salarios de 600 euros, ni en la figura de los falsos autónomos que precariza el mercado laboral.

Es inaceptable, como recoge un reciente informe del Consejo Económico y Social, que la mitad de los contratos tengan una duración de un mes o inferior, y lo es también que una quinta parte de los perceptores de la renta de garantía de ingresos sean trabajadores que cobran menos de 616 euros.

El acuerdo de gobierno suscrito entre PSE-EE y PNV parte de este diagnóstico y fija el empleo como prioridad. Y cito textualmente.

“(…) nuestra primera preocupación: el empleo digno, la justicia e igualdad social. Una sociedad que desee construir la solidaridad debe afrontar decididamente el problema del desempleo como primer factor de desintegración y desvertebración del tejido social. La lucha contra la exclusión económica y la marginación social deben ser un objetivo central de la actuación política”.

“Así, el objetivo de integración de colectivos como el de los jóvenes, los trabajadores y trabajadoras con dificultades de adaptación al nuevo entorno económico, debe ser central en una sociedad que pretende alcanzar el reconocimiento y la competitividad a nivel internacional”.

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El Gobierno Foral, todos sus Departamentos, va a trabajar de forma coordinada para ofrecer soluciones. En Fomento del Empleo, área de mi competencia, nos marcamos un doble objetivo: obtener más recursos para ayudar a la creación de empleo a través de los presupuestos forales, los convenios con el Gobierno Vasco y los fondos de la UE, destinar ese dinero a programas efectivos contando con la opinión de los agentes sociales.

Somos conscientes de las limitaciones competenciales y el escaso presupuesto de que disponemos en la actualidad para este menester, pero no podemos ni queremos resignarnos y nos esforzaremos para dar un giro a esta situación. Conformarnos con lo que tenemos equivaldría a asumir que la lucha contra el paro tiene fronteras y a cometer un fraude a la ciudadanía alavesa.

Y ustedes se preguntarán… ¿pero eso cómo se consigue? Desde luego ni yo ni mi equipo tenemos capacidad para obrar milagros, pero sí podemos, y así lo vamos a hacer, aprovechar al máximo todas las herramientas y fuentes de financiación existentes para obtener más recursos económicos.

En primer lugar, el Gobierno Foral va a trabajar para que haya un presupuesto diferente en 2016 que destine más recursos al fomento del empleo y a la formación, ya que los 600.000 euros consignados por el Gobierno anterior son insuficientes.

Como decía antes, sería incoherente proclamar que la reactivación económica y el empleo son la prioridad de la legislatura y no mejorar las partidas para luchar contra el paro y la coordinación institucional para aprovechar mejor esos recursos.

Además, vamos a optar a financiación europea, presentándonos a las convocatorias del Plan de Empleo Joven de la Unión Europea y a todos los programas de la UE a los que podamos optar. Estos recursos se han desaprovechado hasta ahora por parte de esta institución sobre todo en lo que se refiere a desempleo juvenil.

Tenemos que tener muy presente que más de un tercio de las alavesas y alaveses entre 16 y 29 años están hoy en paro, y no podemos desperdiciar ni un euro que pueda ayudarles a acceder a un trabajo. Y no lo vamos a hacer: por eso vamos a ser proactivos y presentaremos proyectos para acceder a fondos europeos de hasta dos millones de euros para financiar al 92% proyectos contra el paro juvenil y esos recursos servirían para dar una oportunidad a estas personas.

Por otra parte, los convenios con el Gobierno Vasco pueden ser también una herramienta útil para llevar a cabo nuevas acciones de empleo y formación.

En segundo lugar, vamos a revisar y modificar los criterios de concesión de ayudas a la formación para ligarlas directamente a la empleabilidad y adaptarlas a la nueva normativa sobre la materia. Nuestra idea es que la concesión de estas ayudas exija como contraprestación un compromiso de contratación y/o acceso a prácticas en empresas, y que las convocatorias presten especial atención a los sectores con más parados.

Ello implica, claro está, elaborar dichas convocatorias en estrecha colaboración con las empresas y los centros de formación para lograr mejores tasas de inserción laboral.

Repito lo dicho con anterioridad. Estos cambios por sí solos no sirven, lo ideal sería contar con más recursos, que la partida presupuestaria para incentivar la formación se incremente, ya que este ejercicio, por ejemplo, contamos sólo con medio millón de euros y los cursos que se financian no están unidos a la empleabilidad. Además, en materia formativa y dados los recursos con los que contamos, no podemos hacer lo mismo que hacen otras instituciones como Lanbide, tenemos que ser complementarios y eficaces de sus políticas.

En tercer lugar, vamos a poner en marcha un paquete de iniciativas para apoyar a las autónomas y autónomos alaveses. Este colectivo está formado por más de 21.000 personas, uno de cada siete alaveses que cotiza a la Seguridad Social es autónomo, y es uno de los más castigados durante estos años de crisis, con el agravante además de que disponen de escasas o nulas prestaciones sociales y una limitada oferta para su reciclaje.

La primera iniciativa será el lanzamiento del Programa de Nueva Oportunidad dirigido a aquellos autónomos que perdieron su negocio por la crisis y tienen dificultades para volver a emprender debido a las deudas que acumulan con la Hacienda Foral, la Seguridad Social u otras instituciones. Desde la Hacienda Foral, y desde el Gobierno de coalición del que formo parte, queremos que así sea y emplazaremos a las demás instituciones a conveniar soluciones. Porque este programa ofrecerá a las personas autónomas la posibilidad de volver a emprender sin que sus ingresos sean embargados en su totalidad, permitiendo saldar su deuda a plazos de manera que no ponga en riesgo el inicio de su nuevo proyecto.

Queremos dar a estas personas una nueva oportunidad, aprovechar su experiencia y conocimiento, crear empleo y evitar que se vean abocados a trabajar en la economía sumergida. El éxito de esta iniciativa será una buena noticia para todos.

Además, en este caso, no hace falta un gran presupuesto, porque se trata básicamente de suscribir convenios con la Hacienda Foral y otras instituciones como la Seguridad Social, y ejercer una tutela para garantizar, en la medida de lo posible, la viabilidad del nuevo proyecto de negocio.

Este programa no sólo no exigirá muchos recursos, sino que tendrá efectos positivos en las finanzas públicas, ya que permitirá recuperar de forma progresiva una deuda tributaria que de otra forma se perdería probablemente de forma irreversible.

En cuarto y último lugar, vamos a trabajar para reforzar la coordinación y cooperación entre las instituciones que trabajamos en el ámbito del empleo, y entre la Diputación de Álava y los agentes sociales.

Queremos potenciar la ejecución en nuestro Territorio Histórico de los Planes de Empleo del Gobierno Vasco, de Lanbide, de las Cuadrillas y los Ayuntamientos para sacar el máximo partido a los recursos de las distintas administraciones y primar a las comarcas con mayores tasas de desempleo.

Varios programas que buscan fomentar el empleo de calidad, recogidos en el acuerdo entre PSE-EE y PNV, requieren también de la coordinación entre diferentes Departamentos de la Diputación Foral de Álava, sobre todo entre los de Fomento del Empleo y Desarrollo Económico.

Me refiero al Plan de Empleo, las medidas para favorecer la contratación indefinida de colectivos con especiales dificultades o el programa de captación y mantenimiento del talento para personas de alta cualificación, que lidera el Diputado General, pero en el que están involucradas todas las áreas de gobierno.

Finalmente, y dentro de este trabajo de coordinación, vamos a poder comenzar a trabajar en las próximas semanas, junto con sindicatos de trabajadores, empresarios y centros de formación del Territorio en el diseño de las modificaciones de las políticas y programas de formación para el empleo para evaluar sus resultados y plantear los cambios que sean necesarios. La creación del empleo es un objetivo común y como tal debe ser afrontado.

El Fomento del Comercio y el Turismo es otra competencia del Departamento. El presupuesto de este año para estas políticas asciende a 793.000 euros, más de la mitad de los cuales van a parar directamente a las Cuadrillas para la promoción del turismo, y esta cifra es escasa para atender las necesidades de estos sectores.

Evidentemente se trata de un área relacionada de forma directa con el empleo, ya que comercio y turismo son dos actividades importantes en la generación de riqueza y la creación y mantenimiento de puestos de trabajo en nuestro territorio.

Son dos sectores, además, que se retroalimentan: el turismo beneficia al comercio y un buen comercio puede llegar a ser un atractivo turístico de primer orden.

Precisamente, y tomando esta idea como referencia, queremos acometer, siempre condicionados a la disponibilidad presupuestaria y aprovechando las ayudas del gobierno vasco en esta materia, el diseño de aplicaciones para dispositivos móviles –Smartphones, tabletas, etc.– que permitan al turista disponer en su mano de una “Guía de Destino” de las principales localidades alavesas. Estas aplicaciones ubicarán en un mapa comercios, establecimientos hoteleros y hosteleros, además de los puntos de interés turístico.

COMERCIO

Me centro ya en el comercio. Muchos establecimientos han tenido que cerrar como única alternativa a la drástica caída de ventas provocada por la crisis y otros atraviesan dificultades. Un local vacío, una persiana cerrada es siempre una mala noticia y un motivo para de tristeza, y las administraciones tenemos que trabajar para evitarlo.

Vamos a estar al lado de los comerciantes para escucharles, conocer sus problemas y tratar de ayudarles, en la medida de lo posible, a encontrar y/o consolidar su nicho de mercado y ser competitivos. La especialización, el comercio electrónico, la orientación y la formación profesional son instrumentos adecuados para ello.

Hablaremos con el sector para concretar y definir acciones en estos campos, contando con otras organizaciones como la Cámara de Comercio que tiene ya experiencia en este terreno.

Junto a ello vamos a arbitrar mecanismos para facilitar el relevo generacional en el sector. Determinados negocios familiares afrontan serias dificultades para proseguir con su actividad cuando los titulares llegan a la edad de jubilación a pesar de dar beneficios y vamos a actuar como nexo de unión entre estas personas y aquellas otras interesadas en emprender, y como tutores en el periodo de transición para que el éxito tenga continuidad.

Un Programa de Acción Rápida, será otro de los programas de apoyo al comercio que verá la luz esta legislatura. Este programa consistirá en detectar aquellos negocios que entren en pérdidas o vean en peligro su rentabilidad mediante un sistema de alerta temprana para ayudarles a realizar un diagnóstico y, en función del mismo, elaborar un plan de viabilidad o acompañarles para proceder a un final ordenado.

Vamos a presentar una especial atención a los comercios de los núcleos rurales del Territorio Histórico de Álava, porque ofrecen un servicio de primera necesidad a una población envejecida y, además, dinamizan la vida de la localidad. Hay que potenciar que estos establecimientos comercialicen productos de la zona y se conviertan, sobre todo los fines de semana, en un atractivo para los visitantes.

Tenemos que colocar nuestros productos en el mercado, y si puede ser en un lugar visible y destacado mejor: la sal, las confituras, los quesos, la trufa, los vinos, la artesanía, el diseño, etc. Debemos apoyar, y así lo vamos a hacer, aquellas acciones e iniciativas que contribuyan a darlos a conocer entre el público y faciliten que los consumidores accedan a ellos, en colaboración con el Departamento de Agricultura.

TURISMO

Dejo el comercio y hablo ya de turismo. Nuestra política turística buscará un triple objetivo: aumentar el número de turistas que llegan a Álava, incrementar el tiempo que pasan entre nosotros y fomentar que las alavesas y alaveses hagan turismo dentro de la provincia.

El turismo se ha convertido en los últimos años en un sector cada vez más importante para nuestra economía. Los datos son elocuentes: la entrada de turistas ha aumentado en los últimos diez años un 25,6% -de 305.000 a 383.000- y las pernoctaciones han crecido todavía más en este mismo periodo, un 30% -de 534.000 a 695.000-.

Vamos a trabajar durante esta legislatura para consolidar Álava como destino turístico, tanto para visitantes nacionales como extranjeros, y trataremos, claro está, de mejorar estas cifras. Pero vamos sobre todo a intentar aprobar nuestra asignatura pendiente: elevar una estancia media que al cierre de 2014 fue de 1,81 días.

Si las estadísticas de entrada y las pernoctaciones de turistas han mejorado y mucho en la última década, no ocurre lo mismo con la estancia media, que permanece sin cambios, estable.

Estamos convencidos de que los atractivos de Álava, sus pueblos y ciudades, sus actividades culturales, sus parques naturales, sus salinas, el turismo enológico, gastronómico, deportivo, arquitectónico o histórico justifican una estancia media más prolongada y, por lo tanto, que la mayoría de quienes nos visitan deja nuestra provincia sin conocer muchos de ellos.

No hay fórmulas mágicas para aumentar la estancia media, pero sí podemos y debemos mejorar la oferta que hacemos llegar a los turistas que nos visitan o planean visitarnos. La información existe, cada Cuadrilla tiene su propio punto de información, pero en ocasiones se limitan a comunicar los atractivos de la comarca.

Hay que dar un paso más y presentar al turista una oferta conjunta, lo más completa posible, que incluya los atractivos de cada cuadrilla, claro que sí, pero también los del resto para incentivar así la permanencia de los visitantes en nuestros hoteles, agroturismos y camping.

Para ello tenemos que potenciar la coordinación y colaboración entre todas las Cuadrillas y ofrecer “Paquetes Turísticos” adaptados a los distintos tipos de turista: cultural, gastronómico, deportivo, con niños, etc.

Uno de nuestros mayores atractivos es Rioja Alavesa, aprovechemos esta puerta de entrada para hacer de Álava y Euskadi un lugar en el que los turistas permanezcan más días y contribuyan así a revitalizar nuestros pueblos. Esta tarea no se culmina en una Legislatura, pero tenemos la obligación de ponerla en marcha y empezar a trabajar de otra forma.

La Mesa de Turismo asumirá la función de coordinar esta estrategia dirigida a convertir Álava en un destino y no en siete, hacer que cada punto de información sea un agente turístico de la comarca y del resto del Territorio Histórico de Álava, y garantizar que quienes nos visitan conozcan nuestra amplia oferta.

Este órgano se abrirá a la participación de todos los agentes implicados y buscará siempre el consenso.

Más cosas. Además de atraer turistas nacionales y extranjeros, hay que potenciar el turismo interno, conseguir que cada vez más alavesas y alaveses hagan turismo dentro del territorio histórico. Disponer de una agenda de eventos y actividades es el primer paso para motivar a quienes vivimos en este territorio a movernos y hacer turismo de cercanía.

Se trataría, una vez que dispongamos de la citada agenda, de coordinar a los organizadores de los distintos eventos para ajustar fechas de tal manera que cada mes, cada quincena o cada semana, dispongamos de una oferta de actividades en una comarca o zona del territorio que justifique una visita esporádica o incluso un viaje de fin de semana.

Quiero trabajar en un proyecto ambicioso para ofrecer al turismo un calendario anual de actividades y oportunidades de Álava. El éxito de esta iniciativa dinamizaría el comercio en particular y el sector servicios en general de cada una de las Cuadrillas.

ARTESANÍA

El Consejo de la Artesanía es el foro de encuentro, asesoramiento e información del sector en Álava, y creemos que existe margen para mejorar su funcionamiento: vamos a analizar lo hecho hasta ahora para cambiar aquello que sea poco efectivo y vamos a estudiar las posibilidades de convertir la artesanía un elemento que estimule el comercio especializado.

Vamos a escuchar por supuesto las demandas del sector y vamos a colaborar con los artesanos para contribuir a su modernización, elevar si es posible la calidad de los productos, renovar equipamiento, mejorar su formación y crear una marca de calidad de la artesanía alavesa.

FUNCIÓN PÚBLICA

En el área de Función Pública el objetivo sólo puede ser uno: mejorar los servicios públicos que ofrecemos a la ciudadanía y para ello la primera tarea es analizar en profundidad la organización y el funcionamiento de la institución como paso previo a la adopción de medidas encaminadas a conseguir una administración más moderna, eficiente y transparente.

Tenemos que estudiar si la organización vigente responde hoy a las demandas de las alavesas y alaveses, y adaptar y cambiar aquello que haya que adaptar y cambiar. No podemos mantener una estructura diseñada hace veinticinco años cuando las demandas sociales, los servicios públicos para satisfacerlas y el modo de relacionarnos con los ciudadanos han evolucionado y no poco.

Queremos llevar a cabo este trabajo de modernización, como no puede ser de otro modo, en colaboración con los trabajadores de la Diputación Foral de Álava y los sindicatos que los representan.

Precisamente uno de mis objetivos es restablecer las relaciones con los sindicatos después de una legislatura marcada por la incomunicación e incluso el enfrentamiento entre el Gobierno Foral y los empleados de la casa, y abrir una nueva etapa basada en la escucha, la cooperación y la negociación. Y hemos dado ya los primeros pasos para conseguirlo.

Así, mantuvimos durante la primera quincena de septiembre reuniones bilaterales con los sindicatos con representación en la plantilla foral -ELA, LAB, UGT y CCOO- para conocer sus inquietudes y reivindicaciones antes de fijar las metas de la legislatura en esta área, y convocamos dos veces a la Junta de Personal.

La última convocatoria de este órgano sirvió entre otras cosas para comunicar el abono junto con la nómina de septiembre de la paga ‘extra’ retenida en diciembre de 2012 por el Gobierno de Rajoy y la aplicación de nuevas medidas para mejorar la cobertura de los empleados públicos en baja laboral por enfermedad y facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral.

Son decisiones con las que queremos demostrar nuestra voluntad de reconocer el compromiso con el servicio público de los funcionarios.

Otra decisión firme es convocar lo antes posible una oferta pública de empleo. Actualmente 255 de los 920 puestos de trabajo están ocupados por personal interino o se encuentran vacantes por distintos motivos, lo que sitúa la tasa de interinidad en el 27,8%, pero es que estos números van a crecer en los próximos cuatro años debido a jubilaciones forzosas y jubilaciones voluntarias.

Sólo las primeras dejarán sin titular 90 plazas más, lo que elevaría como mínimo la tasa de interinidad al 37,5% en caso de no tomar medidas.

A ello hay que sumar otros dos problemas estructurales: las bolsas de trabajo que utilizamos para cubrir bajas, vacantes y reforzar plantilla en momentos concretos del año están obsoletas y en muchos casos agotadas, y la plantilla tiene una edad media elevada.

La solución a estos tres problemas pasa sí o sí por convocar una O.P.E. esta legislatura, la última data de 2007 y, de hecho, hemos comenzado los trabajos y trámites internos previos para que dicha convocatoria sea una realidad lo antes posible.

Del número de plazas y las fechas todavía no podemos avanzar información, pero, desde luego, vamos a trabajar para convocar una O.P.E. ambiciosa, lo más amplia posible y ajustada a las necesidades reales de la Administración Foral en el corto y medio plazo.

De todo ello hablaremos con los sindicatos, escucharemos sus opiniones y peticiones, negociaremos y trataremos de llegar a un acuerdo.

Por otra parte, y al margen de la O.P.E., uno de los compromisos del Gobierno Foral es dotar de más y mejores medios al Departamento de Hacienda para luchar contra el fraude fiscal. Hay que minimizar el fraude, estrechar el cerco a los defraudadores y lograr así más recursos para los servicios públicos y atender a quienes más lo necesitan.

Y para ello hace falta incrementar el personal dedicado a la prevención y lucha contra el fraude. En estos momentos se está haciendo el proceso de selección de dos nuevos puestos en la inspección.

Seguridad laboral, conciliación y formación serán tres pilares de nuestra política de función pública.

Vamos a mejorar las condiciones de trabajo de los guardas forestales para que cumplan sus tareas de forma más segura, vamos a planificar la reposición del parque móvil de la Diputación Foral de Álava para sustituir los vehículos de más antigüedad -algunos tienen ya la friolera de 20 años- y vamos actuar para renovar el Centro de Control de Carreteras, ya que actualmente se encuentra en unas condiciones que no se adaptan a las exigencias que se requieren para prestar un buen servicio.

En materia de conciliación y formación pondremos en marcha en la primera parte de la legislatura un programa piloto de teletrabajo tomando como referencia los implantados con éxito en otras administraciones. El programa ofrecerá al empleado la posibilidad de combinar la presencia física en la sede foral con el trabajo desde su casa para compatibilizar la vida laboral y familiar, y buscará al mismo tiempo que se traduzca en más productividad y calidad de los servicios públicos.

El lanzamiento de este programa piloto requerirá la adquisición de nuevos equipos informáticos.

Junto a ello reforzaremos los programas de formación de los funcionarios. Más formación equivale a mejor servicio al ciudadano.

EUSKERA

Finalmente, seguiremos adelante con el proceso de euskaldunización de la plantilla. Estamos inmersos en el V Plan de Normalización del Uso del Euskera, ya cumplimos los ratios de fechas de preceptividad, pero nuestra finalidad es que el euskera sea también un idioma de trabajo para las personas que han alcanzado los niveles requeridos en sus puestos de trabajo.

Termino mi intervención hablando de la dirección de Servicios Generales y las políticas que vamos a poner en marcha en esta área para garantizar un uso eficaz y eficiente de los recursos, ser más transparentes y acercar la Administración a la ciudadanía.

Toda administración necesita medios materiales y humanos para prestar servicios a la ciudadanía. La pasada legislatura se caracterizó por un control de gasto severo que limitó de forma exagerada estos medios y dejó a la Diputación Foral mermada para satisfacer de forma adecuada las demandas de las alavesas y alaveses.

Vamos a aparcar esta política constrictiva que, de mantenerse en el tiempo, abocaría en el medio plazo a la Diputación a la inoperatividad y vamos a dotar a la institución de los medios que necesita para prestar un servicio de calidad a la ciudadanía superando visiones cortoplacistas.

Eso no significa caer en la relajación y el descontrol, sino todo lo contrario. Nuestra obligación como gestores públicos es optimizar los recursos existentes y aprovechar todas las sinergias en el funcionamiento de la administración, y vamos a desarrollar en estos próximos cuatro años un Plan de Innovación con este fin.

La Central de Contratación Foral será uno de los ejes de este plan. La Norma Foral 1/2015 regula la composición y funcionamiento de este órgano, pero su puesta en marcha requiere un reglamento en el que estamos ya trabajando: la aprobación de este reglamento pondrá en nuestras manos un instrumento que optimizará los recursos la Diputación Foral y de todos los Ayuntamientos y entes locales que se adhieran.

Además, y de forma paralela a los preparativos para poner en marcha la Central de Contratación Foral, estamos analizando otros procedimientos administrativos -subvenciones, ayudas, registros, etc.- y los recursos asociados para identificar duplicidades y tareas susceptibles de ser encomendadas también a centrales de tramitación como medio de ahorrar costes y avanzar hacia una gestión más transparente, segura, eficaz y eficiente.

Un segundo eje del Plan de Innovación será la revisión del uso de todos los edificios y sedes de la Diputación Foral de Álava. Realizaremos esta revisión con criterios de seguridad, refuerzo de la imagen institucional y comodidad de la ciudadanía, buscando utilizar siempre que sea posible espacios propiedad de la institución en lugar de recurrir a alquileres de locales que elevan los costes y, en ocasiones, conllevan mayor dispersión y más desplazamientos.

Finalmente, y como tercera parta de la estrategia de innovación, está la modernización del Centro de Cálculo de Álava.

El Centro de Cálculo, Sociedad Pública adscrita al Departamento de Fomento del Empleo, Comercio, Turismo y Administración Foral, cuenta con una plantilla de 103 personas y satisface todas las necesidades de sistemas informáticos y de comunicaciones de la Diputación Foral de Álava -implantación de sistemas de información y de infraestructuras, correo electrónico, acceso a internet, herramientas ofimáticas, consultoría tecnológica de seguridad, etc.)-.

Otros de sus destinatarios son las Juntas Generales de Álava, los Ayuntamientos y los Entes Públicos del Territorio Histórico.

Somos conscientes de que el servicio que ofrece presenta deficiencias, algunas derivadas de una organización y un procedimiento de trabajo excesivamente rígido, y vamos a trabajar para subsanarlas y motivar al mismo tiempo a unos trabajadores que con frecuencia se sienten incomprendidos dentro de la propia casa.

El Centro de Cálculo tiene que ganar en agilidad y ello exige introducir cambios en su funcionamiento. Sus únicos clientes son los Departamentos de la Diputación Foral de Álava y sus Sociedades y Empresas Públicas -además de algunas Entidades Locales del Territorio-, pero la Diputación Foral de Álava no es una suma de Departamentos, es una única institución y, como tal, debe dar una imagen corporativa, unificar aplicaciones y facilitar información a la ciudadanía de forma conjunta.

Las personas que trabajan en el Centro de Cálculo, grandes profesionales, tienen que ser más proactivos y su especialización es un paso previo necesario. Además, y para facilitar su trabajo, la institución foral, todos sus Departamentos, debemos hacer una planificación anual y de legislatura de nuestras demandas.

También queremos mejorar la coordinación con el resto de sociedades públicas que operan en el mismo sector para caminar hacia unos sistemas y plataformas compatibles. Ello tendría efectos positivos tanto en el ahorro de costes de desarrollo y mantenimiento de programas como en una mayor sencillez a la hora de utilizar y compartir datos.

El Centro de Cálculo de Álava fue en su día una empresa pionera en su sector y haremos todo lo posible para que lo vuelva a ser.

Voy terminando… Y no por ello con lo menos importante. Queremos dar en esta Legislatura un paso definitivo hacia una Diputación Foral de Álava transparente y cercana a la ciudadanía: la institución se viene moviendo hasta ahora a impulsos en este terreno, muchas veces respondiendo a demandas de la opinión pública o publicada, pero sin una planificación ni una estrategia meditada y ordenada.

Es hora de planificar, ordenar e implicar a todos los Departamentos y niveles de la institución en la adopción y puesta en marcha de todas las medidas necesarias para conseguir una transparencia real y efectiva.

Trabajaremos en mejorar la transparencia teniendo en cuenta el trabajo de estas Juntas Generales durante la pasada Legislatura y la Ley Autonómica que se apruebe sobre la materia.

La transparencia en la gestión pública acerca sin duda las instituciones a la ciudadanía y mejora su nivel de confianza en quienes les administran, pero no es la única medida que contribuye a ello. Debemos analizar y detectar procedimientos susceptibles de ser automatizados, aumentar el número de trámites que las personas físicas y las empresas pueden realizar de forma telemática, y eliminar tareas burocráticas que no aportan valor.

La experiencia demuestra que siempre hay margen de mejora en este ámbito y los resultados redundan en beneficio de las alavesas y alaveses.

Mi último mensaje es para ustedes. Para todos los Grupos Políticos presentes en estas Juntas Generales.

Álava es de todos y todas. El gobierno foral también. La mejora de Álava también es tarea de todos.

Estoy a su disposición cuando lo deseen para abordar cuantas propuestas consideren beneficiosas para la ciudadanía alavesa.

Eso es todo. Eskerrik asko. Muchas gracias por su atención.