Se acaban de presentar los Presupuestos Generales del Estado, y no es fácil su aprobación; y no lo es, no por el contenido de los propios presupuestos que son los más sociales de los últimos siete años, con inversiones, con aumento de las pensiones, con aumento de la financiación de la Ley de Dependencia, etc.

Es difícil por una visión de la derecha de cuanto peor mejor, para ellos, y de partidos nacionalistas radicales que más que mirar el bienestar de su ciudadanía juegan al chantaje que saben que no va a prosperar.

Pese a todo, todavía hay margen para la aprobación y también para la mejora de los presupuestos presentados.

Desde Álava, los socialistas venimos trabajando discretamente para desarrollar varios temas que influyen en el desarrollo económico del Territorio Histórico.

En este sentido, el Ministro de Fomento y Secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, nos acompañó ayer –junto a Idoia Mendia, Secretaria General del PSE-EE– en la reunión que la Comisión Ejecutiva del PSE-EE de Álava celebramos y, como no podía ser de otra forma, le planteamos las diversas iniciativas e inversiones por las que hemos venido trabajando intensamente en los últimos años.

Quisiera destacar la apertura 24 horas del Aeropuerto de Foronda, un aeropuerto que cerró 12 horas el Partido Popular, la depuradora del alto Nervión y, asimismo, el convenio por el que deben realizarse las obras del acceso a la autopista, ya autovía, en Armiñon, por la eliminación del peaje por parte del Gobierno de España, dirigido por Pedro Sánchez.

Pero sobre todo, y quiero incidir sobre ello, nuestro compromiso para que el Tren de Alta Velocidad llegue cuanto antes a Álava y Vitoria-Gasteiz, y se cumplan los plazos después de las demoras injustificadas de ministros anteriores.

El tren de alta velocidad es un proyecto prioritario para los intereses de nuestro país, y se ha venido retrasado por parte del Gobierno anterior por el desvío de la inversión de la unión del  TAV con la Y Vasca, hacia la unión con Galicia.

Pero además, al margen de lo que se pueda leer o se quiera interpretar, hoy se reunía el Consejo de Administración de la sociedad ‘Alta Velocidad Vitoria-Gasteizko Abiadura Handia, S.A.’. Una sociedad que agrupa a todas las instituciones implicadas en el proyecto –los ejecutivos central y vasco, la Diputación Foral de Álava y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz– y en su transcurso se ha presentado –como nos anunció ayer el Ministro– el proyecto de soterramiento del ferrocarril a su paso por nuestra ciudad, al cual se ha dado luz verde hoy mismo. Un proyecto de 3,6 km que arrancará en Pedro Asúa y concluirá en el Bulevar de Salburua.

De hecho, el proyecto aprobado señala que las obras tienen un plazo de ejecución de 36 meses –para el año 2020 deberán estar aprobados el estudio informativo y el de evaluación de impacto ambiental– con el objetivo de estar concluidas en 2023, sujetas además a una inversión total de la actuación que asciende a los 724 millones de euros IVA incluido, de los cuales 434 corresponderían al tramo del soterramiento de la estación, 206 al nudo de Arkaute, 41 a la conexión con Burgos-Vitoria y 42 a la redacción de proyectos y dirección de obras.

También hay que tener en cuenta que el soterramiento de 3.610 metros de longitud liberará 90.000 metros cuadrados de superficie para usos urbanos.

Y yo me pregunto, ¿alguien puede creerse de verdad que para llegar al acuerdo firmado hoy no se ha venido trabajando intensamente desde el Ministerio de Fomento para cumplir con la palabra dada? 

Como bien manifestó ayer el ministro Ábalos durante el transcurso de la reunión que mantuvo con la Ejecutiva Socialista de Álava, Vitoria-Gasteiz es “motor y eje” de la Y Vasca tras el soterramiento de su red ferroviaria y nadie puede poner en duda nuestro compromiso, que ha sido y es determinante y fundamental con una infraestructura clave para que Euskadi sea competitiva.

Ahora bien, muchos son los que desde la derecha cavernaria, política y mediáticamente hablando, han puesto en duda nuestro compromiso con Álava y Vitoria-Gasteiz. Ahora es cuando deben demostrar que no anteponen su interés a los de la ciudadanía española, vasca y alavesa. Es muy fácil;  únicamente tienen que pulsar el botón del y aprobar los presupuestos presentados por el Gobierno de España, y en poco tiempo podremos hacer realidad muchas de las iniciativas e inversiones que hoy necesita nuestro territorio.

¡¡Veremos quién se retrata por el SÍ, y apuesta por el progreso y el futuro de Vitoria-Gasteiz y Álava, y quién vota NO!!