Hoy he participado en Fórum Europa, que es la tribuna política de referencia en España y a la cual quiero agradecer la oportunidad de comparecer. En segundo lugar, quiero agradecer también a Idoia Mendia por su presentación. En este sentido, os dejo mi intervención para que conozcáis algunas de las propuestas y motivos que me conducen a ser la candidata del Partido Socialista de Álava a la Diputación Foral.

Como he dicho, Álava es un Territorio con fortalezas extraordinarias.

Una gran logística, puertos secos ferroviarios, las mejores instalaciones aeroportuarias.

Rápida conexión con los puertos de mar.

Abundante suelo industrial y posibilidades de crecer.

Una industria líder en varios sectores y muy competitiva en general.

Un potente sector agrícola, ganadero y muy especialmente vinícola.

Buena presencia en los mercados de todos los continentes con una variada oferta de productos.

Muy buena formación universitaria, profesional y alta cualificación en los trabajadores.

Una posición estratégica para servir al corredor Atlántico desde el sur de España y Portugal hasta el centro de Europa.

Buenas conexiones por carretera.

Buenas reservas de agua para asegurar que en Bilbao no pasen sed.

Deporte y deportistas de élite que nos da visibilidad.

Eventos de proyección nacional e internacional.

Una población de más de 8 millones a menos de dos horas de la Capital.

Con estas fortalezas, que no son todas, pero que dibujan un mapa reconocible para la reflexión de hoy, la pregunta es de manual.

¿Qué falta en Álava?

En una primera aproximación diría que falta:

  • Una actitud más ambiciosa para abrirnos al mundo, que fuera complementaria con lo  que ya hacemos en el sector industrial.
  • Dar mayor seguridad en la estabilidad institucional a los inversores para  evitar confusiones con lo que somos y lo que no somos.
  • Mejorar la presencia en los presupuestos del Gobierno Vasco, en más departamentos que en los que gobernamos los socialistas.
  • Garantizar el funcionamiento institucional con mayorías reforzadas.
  • Una actitud más solvente en determinados representantes públicos para que lo partidario sea compatible con el interés general, y el acuerdo no produzca tanto miedo escénico, ni tantas rivalidades impostadas.

Déjenme que pase de los titulares a una rápida explicación.

No encaja que a la plataforma logística de Arasur, le salga competencia sin la debida planificación y optimización de recursos.

Que la más numerosa asociación de bodegueros de Rioja Alavesa pierda esa referencia y quiera llamarse de Euskadi.

Que la toponimia en vez de servir para que se nos reconozca y se nos encuentre se use para confundir y enfrentar.

Que mientras las instituciones territoriales y las fundaciones bancarias garantizan la financiación de la UNED en Bizkaia y Gipuzkoa, en Álava estemos en los recortes.

Que los eventos y actos culturales sin txistu y tamboril tengan tantas trabas y tan poca o ninguna financiación.

Que en la organización de congresos no tengamos procedimiento para ser complementarios.

Para qué hace falta tanto debate sobre nuestro estatus si como en España y en la Unión Europea, por cierto nuestros principales mercados, no vamos a estar en ningún sitio mejor.

Para qué perdemos tanto tiempo en el derecho a decidir, si tenemos cientos de decisiones pendientes.

Quiero ser Diputada General.

Quiero serlo para ayudar a cambiar el rumbo de estas cosas.

Para muchas cosas más.

Pero especialmente para estas.

Muy especialmente para que las rivalidades territoriales sean sustituidas por la colaboración.

Para que los Territorios sumemos y ofertemos de manera complementaria.

Para que lo identitario no gane a las múltiples identidades y no termine deslocalizándonos.

Para que la cultura propia sea más conocida y aumente su prestigio sabiendo acompañarse de las culturas del universo.

Para que no gastemos fuerzas contra España y las optimizamos fortaleciéndonos juntos.

Para que lo que es de todos los vascos se reparta más proporcionalmente entre vizcaínos, guipuzcoanos y alaveses.

En estos días he visto la mayoría de los programas electorales de nuestros competidores.

En ellos hay referencias coincidentes.

Todos tratamos de abordar propuestas en todos los sectores competenciales.

Ciertamente hay más o menos diferencias, pero se puede decir que todos llevamos inversiones y proyectos nuevos aunque algunos no sean novedosos.

El papel lo aguanta todo.

Pero veamos la práctica.

Las noticias producidas por las Juntas Generales de Álava en los últimos meses son:

  • Que no hay presupuestos.
  • Que se tensan las relaciones entre quienes antes tenían más entendimiento.
  • Que se conforman extrañas alianzas políticas.
  • Que se presentan reprobaciones.
  • Que el objetivo de la oposición cuando se acercan elecciones es que el Gobierno no actúe para la ciudadanía.
  • Que como si se tratase de una enfermedad incurable la última parte de la legislatura casi siempre queda en barbecho para los ciudadanos.

Los programas electorales siempre son muy importantes, son buena parte del contrato con el votante, pero en qué pueden quedar si no hay determinación para comprometerse y gobernar, para comprometerse y pactar.

Los socialistas llevamos años asumiendo riesgos, arrimando el hombro, contribuyendo a la gobernabilidad de las instituciones, ha llegado el momento del cambio del liderazgo.

Señoras y señores

  • Quiero ser Diputada General para contribuir a cambiar esta deriva que tan poco tiene que ver con la función de la política, que no es otra que atender y resolver los problemas de la ciudadanía y no de algunos partidos políticos.
  • Quiero ser Diputada General para que los cuatro años de la legislatura tengamos presupuestos.
  • Para dialogar y acordar, para que el interés partidario no sea superior al interés general.
  • Para que quien sólo sabe bloquear decisiones cuando no gobierna, quede en fuera de juego desde las urnas.
  • Para que los modelos institucionales no dividan a la ciudadanía.
  • Para que los que saben restar no aprendan a dividir.
  • Quiero que la igualdad de género llegue a la máxima representación Foral.
  • Quiero que se corrija esa carencia democrática sostenida durante 40 años.

Toca cambio porque sin dejar de ser tiempo de hombres, también ha llegado para quedarse el tiempo de liderazgo de mujeres, de mujeres que tenemos experiencia de gobierno, de mujeres preparadas y practicantes del diálogo y el acuerdo.

Es tiempo de mujeres de izquierda, de mujeres socialistas tal como nos impulsan y estimulan los últimos resultados electorales.

Llevo cuatro años participando en el Gobierno Foral de Álava.

  • Cuatro años creando empleo público, con la convocatoria de cuatro ofertas, ayudando a crear empleo privado de calidad con destino de recursos a la contratación indefinida, así como promoviendo y ayudando al autoempleo.

  • Cuatro años recuperando inversiones en políticas sociales que el gobierno anterior del Partido Popular recortó.

  • Cuatro años aumentando el turismo, aumentando el tiempo de estancias y de pernoctaciones.

  • Cuatro años buscando y consiguiendo ayudas europeas para programas y eventos que nos dieran más proyección y prosperidad.

  • Cuatro años colaborando con la Cámara de Comercio de Álava, con su dinamismo y disposición para la defensa y posicionamiento de la economía y los productos alaveses en los mercados internacionales.

  • Cuatro años recorriendo Europa en viajes relámpago, para traer a Álava eventos internacionales como el festival de la luz que movilizó a 80.000 personas o el congreso internacional del vino IwineTC. Logros conseguidos después de regatearles mucho a los organizadores, quizás hasta darles una cierta lastima, por nuestras grandes pretensiones y nuestros pequeños recursos, y siempre con la inestimable ayuda de muchos compañeros y compañeras socialistas desde el Gobierno Vasco.

  • Llevo cuatro años invirtiendo en carreteras y transporte público.

  • Cuatro años codo con codo con comerciantes, artesanos, hosteleros y otros servicios, procurando hacer crecer sus negocios.

  • Cuatro años negociando y acordando con los trabajadores de la función pública.

  • Cuatro años con poco presupuesto, excelente equipo y demasiados egos y envidias que sortear.

Quiero ser Diputada General porque quiero tener más 
responsabilidades, más equipo y más presupuesto. 
Para atender y servir mejor 
a nuestros compromisos con la ciudadanía.

Quiero liderar y si tengo que compartir, lo quiero hacer no perdiendo el tiempo y la energía en los protagonismos.

Señoras y señores.

En la próxima legislatura con liderazgo socialista en Álava podemos llegar al pleno empleo.

Seguiremos con el aeropuerto abierto las 24 horas gracias al gobierno de Pedro Sánchez y aumentaremos vuelos en carga y pasajeros.

El tren de alta velocidad estará llegando a Vitoria-Gasteiz.

El Deportivo Alavés estará en Champions o en sus cercanías. Baskonia habrá ganado una o más Final Four.

Rioja Alavesa será uno de los grandes destinos nacionales e internacionales de turismo y comercio.

Mercedes liderara el coche eléctrico.

Ganaremos el reto de la energía con las renovables suficientemente instaladas, aprovechando que la tecnología es de casa.

Quiero más colaboración público privada, más colaboración e implicación de los sectores afectados en los grandes retos de futuro y en las inversiones que se necesitan.

Quiero inversiones del Estado para mejorar y modernizar la terminal de pasajeros del aeropuerto de Foronda.

Quiero en Álava un centro de referencia del automóvil y las energías renovables, generador de innovación, actividad congresual, reclamo de turismo. Que sea colaborador con la Universidad y con la Formación Profesional.

Quiero más cohesión territorial, evitar el despoblamiento de los pueblos, aumentar la inversión en comunicaciones y transporte público, en formación para el empleo, en promoción del turismo, en industria de transformación para agricultura y ganadería, estabilidad para el comercio de cercanía.

Quiero mayorías estables para alejar tentaciones opositoras de bloqueo.

Quiero contribuir a que el Partido Socialista de Euskadi y de España vaya afianzando liderazgos que sumen colaboraciones de progreso en todos los niveles de la política, porque todos son complementarios.

Y todo ello y algo más con un pequeño gran cambio, con un rostro de mujer y una rosa como símbolo.

Con una excelente candidatura.

Con un gran partido el de Alfredo Pérez Rubalcaba y el de Fernando Buesa.

Llegados a este punto no merece la pena perderse esta oportunidad.

Yo no pienso perdérmela.