Hoy he presentado mi candidatura a las primarias para liderar la alternativa socialista en la Diputación Foral de Álava, y lo hago con determinación de mujer, en un tiempo de visibilización y asunción de responsabilidades por las mujeres en los máximos niveles de la política; con compromiso en un tiempo de cambio hacia la regeneración y la transparencia; con ilusión por ayudar al cambio social que los socialistas lideramos en España; con el agradecimiento infinito a los compañeros y compañeras que me han acompañado en la legislatura que concluimos; con la vocación de servir a la ciudadanía que ha guiado mi trabajo en el Gobierno de la Diputación Foral de Álava; con la experiencia acumulada; con el impulso de muchos compañeros y compañeras que me prestan su apoyo para dar este paso.

Los socialistas alaveses hemos aportado a la ciudadanía, estabilidad institucional mediante la gobernanza para que sus contribuciones tuvieran retorno con políticas públicas. Les hemos devuelto sus impuestos con servicios públicos, inversiones y oportunidades de empleo y generación de riqueza.

Los socialistas en el Gobierno Foral hemos generado debate y encuentro entre diferentes que ha propiciado acuerdos importantes.

Los socialistas en estos años hemos recorrido el Territorio Histórico, nos hemos relacionado con las instituciones locales, con las asociaciones de todo tipo y con los ciudadanos y ciudadanas que lo han solicitado.  Hemos hablado y tratado sus problemas y necesidades y hemos contribuido a resolverlos en la medida de las posibilidades que gestionamos.

Esta obra siempre inacabada necesita de más pasos, de más resultados y yo quiero contribuir a que así sea.

El socialismo está creciendo en liderazgo, influencia, confianza en la sociedad.

La época que nos toca vivir sólo tiene dos caminos: el que nos puede llevar a lo mejor y el que puede llevarnos a lo peor.

Las desigualdades se han disparado en los últimos 10 años. El mundo que nos viene en las próximas e inmediatas décadas va a generar unos cambios políticos sociales y económicos extraordinarios. La población mundial crecerá más del 30%. Asia y África experimentarán ese crecimiento y participarán de una economía que influirá en nuestro porvenir. El desarrollo productivo económico y financiero puede desplazarse de donde está hoy a esos lugares. Prepararse y anticiparse a estos cambios es también tarea nuestra.

Es tarea nuestra desde nuestra escala. Nuestro tamaño también suma o resta. Y de ahí que disputar el liderazgo político a la derecha, a los nacionalistas y a los populistas, sea uno de mis retos cuando doy este paso, porque sus prioridades, sus objetivos, con los que yo defiendo no tienen ni de lejos los mismos beneficios para la mayoría social.

El soberanismo, la fragmentación, la identidad cerrada, el neoliberalismo, la riqueza descontrolada, la privatización de servicios públicos, son tendencias y realidades políticas que ya conviven con nosotros y nosotras, que ya sabemos porque las hemos sufrido que son malas para la mayoría social, y corregirlas y sumar con quienes estén dispuestos en Álava, en Euskadi, en España y en Europa, también se dilucida en elecciones locales y forales.

Álava, desde el respeto y la consideración que merece el pluralismo político, necesita fortalecer la opción política del socialismo para que lo identitario no tape las necesidades reales de las personas y su legítimo deseo de mejorar en calidad de vida.

El socialismo responde a la exigencia de que por encima de la ideología hay un interés general, un interés común. Los socialistas no pretendemos que todos piensen como nosotros pero sí que apuesten y confíen en nuestro compromiso de proteger y ensanchar las libertades, la igualdad y las oportunidades.

La tensión que en estos meses está imprimiendo el nacionalismo a la política, tiene a sus espaldas aquí y en otros lugares un balance de tensionamiento en la convivencia y de paralización y retroceso en las políticas públicas y sociales altamente perjudiciales para la mayoría de la ciudadanía.

Sabemos que la realidad política necesita sumar entre diferentes. Así lo venimos practicando, porque esa es nuestra cultura.

No nos refugiamos en la política para permanecer en las instituciones. Nos comprometemos en la política para servir a la ciudadanía, para avanzar y progresar, para propiciar la creación y crear más empleo y de mejor calidad, más y mejores medios públicos para la movilidad, mayores atractivos para generar riqueza con nuestros productos y patrimonio.

Mi candidatura quiere ofrecer a alaveses y alavesas la oportunidad de fortalecer nuestra representación política como garantía de esos objetivos comunes de las personas.

Los desafíos de las próximas décadas son demasiado grandes para dejarlos en manos del nacionalismo o de las derechas.

La transición energética, el cambio climático, la demografía, el reparto de riqueza, la igualdad, difícilmente pueden encontrar respuestas progresistas en posiciones políticas que optan por aislarse, por magnificar la identidad, o por aplicar el sálvese quien pueda.

Los recursos hay que repartirlos mejor porque hay que repartirlos entre más, hay que protegerlos mejor porque son finitos, hay que disputárselos a los poderosos.

Y todo esto es poco compatible con la avaricia humana de pocos pero tan bien protegida por los conservadores.

Quiero liderar esas políticas progresistas, socialistas, quiero ofrecérselo a la ciudadanía alavesa y para ello primero se lo ofrezco a mis compañeros y compañeras del Partido Socialista, a quienes antes de pedir este apoyo solo me cabe mostrar gratitud, por su apoyo, y por su trabajo en este tiempo.

Y quiero ofrecérselo a la ciudadanía alavesa que tantas veces ha votado socialista, a quienes por primera vez lo vayan a hacer, a quienes en ocasiones nos han acompañado, porque esas personas progresistas deben disponer en las Instituciones locales, de la fuerza y la solidez que se precisa para transformar en realidad sus objetivos políticos.

AVALES

CALENDARIO DE LAS PRIMARIAS