Acabamos de celebrar un encuentro institucional dentro de un ciclo que iniciamos hace algún tiempo para compartir y reflexionar sobre el trabajo socialista en el Gobierno Vasco y en el Parlamento.

Cuando se convocó este acto ya se hablaba de un posible adelanto electoral, hoy ya hemos sido convocados a las urnas el próximo 5 de abril, y el encuentro refuerza el interés si tenemos en cuenta que la campaña electoral en lo político ya está en marcha.

Los socialistas estamos activamente implicados en la gobernanza del País Vasco. Lo estamos siendo muy conscientes del papel transcendental que nuestro compromiso aporta a la convivencia entre diferentes, al fortalecimiento de las conductas democráticas y al respeto al pluralismo político.

La ciudadanía vasca viene de un pasado todavía muy reciente en el 
que durante décadas en Euskadi se vulneraron los derechos humanos, 
se impidió bajo amenaza de muerte la participación política y 
se quiso imponer un modelo político sectario 
y excluyente a toda la población.

Durante ese largo periodo los socialistas formamos parte activa de la resistencia contra el terror, el odio y el fanatismo.

Con entrega y sacrificio, logramos derrotar a ETA y pasar a una nueva fase en la que al tiempo que se atendían las políticas sectoriales, se avanzaba en libertad y convivencia.

El Gobierno de Patxi López fue un Gobierno decisivo para todo esto, para acabar con el terrorismo y para construir el encuentro de todos y todas con la libertad y el respeto a los derechos humanos.

Desde entonces mucho hemos progresado y mucha ha sido la apuesta socialista en ese progreso.

Los socialistas vascos en la última década hemos gobernado el País Vasco en solitario, hemos ayudado a la gobernanza desde una oposición nunca mejor definida como muy constructiva, y en los últimos tres años y medio hemos gobernado en coalición.

Desde el Parlamento Vasco y desde el Gobierno Vasco hemos tomado responsabilidades para que la estabilidad institucional y el autogobierno atendieran las necesidades de la ciudadanía vasca y generasen mejores condiciones de vida y de relación entre las personas.

Hemos parado los recortes que el PNV y el Lehendakari Urkullu quiso aplicar hace dos legislaturas, y hemos forzado una política fiscal más proporcional, más justa y con más recaudación publica para mejorar las políticas sociales, las inversiones y los servicios públicos.

En la legislatura que acaba de finalizar los socialistas hemos sido decisivos para que las ensoñaciones independentistas no hayan pasado del plano retórico y para que la convivencia plural haya recuperado su espacio natural en una sociedad que no pertenece a nadie en particular porque es de todos y para todos.

En todas las sociedades democráticas los derechos individuales 
y colectivos valen lo que valen sus garantías.

Y la garantía hoy y mañana del respeto y mejora de los derechos individuales y colectivos, y de que la agenda política progresista avance en Euskadi, depende y mucho de que el Partido Socialista afiance y aumente su responsabilidad institucional.

Todas las opiniones que en estas semanas se están publicando apuntan en esa dirección.

Agradecemos estos estímulos pero añadimos que queremos más, que salimos a por todas, que estamos preparadas para asumir la máxima responsabilidad política e institucional.

Y esto lo hacemos con un liderazgo sólido, experimentado en las tareas parlamentarias y en las tareas de Gobierno, esto lo hacemos con una mujer que contagia ilusión y saber hacer, con Idoia Mendia.