Presenté el pasado viernes junto a María Teresa Rodríguez Barahona, diputada en el Congreso por Álava, las enmiendas a los Presupuestos Generales del Estado tramitadas por los socialistas para mejorar los servicios públicos y la atención a las personas más desfavorecidas, e incrementar la inversión prevista en proyectos que afectan directamente a nuestro Territorio, como el tren de alta velocidad o el aeropuerto de Foronda.

IMG_5741

Mariano Rajoy debería haber dejado la elaboración de las cuentas públicas al Gobierno de España que nazca de las próximas elecciones generales, pero no, ha preferido utilizar esta herramienta de forma partidista en un torpe intento de borrar de la mente de los ciudadanos las decisiones injustas adoptadas durante los últimos cuatro años: reforma laboral, copago farmacéutico, Ley ‘mordaza’, inacción frente al drama de los desahucios, etc.

Hoy nos encontramos con Rajoy y su equipo de marketing trabajando a todo correr para maquillar lo que no se puede maquillar: una legislatura marcada por las mentiras, la corrupción y unas políticas de derechas que crean más pobreza y más desigualdad.

El PP se esfuerza por dibujar un país cuya economía crece y hacer olvidar así su pasado más reciente. Es cierto que hay datos económicos positivos, por supuesto, y los socialistas nos alegramos, pero no podemos cerrar los ojos y obviar que están asentados sobre cimientos poco sólidos y, lo que es peor, sobre la precariedad laboral, la pérdida de derechos de los trabajadores y la bajada de los salarios.

El PP, una vez más, toma a los vascos y el resto de españoles por tontos, pero ya no cuela y en las urnas se lo van a demostrar. Los ciudadanos saben muy bien cuál es la realidad económica y social y quiénes son los culpables políticos, y saben también que las elecciones generales constituyen la gran oportunidad de plasmar su malestar en votos y promover un cambio responsable.

Y los socialistas, con Pedro Sánchez al frente, somos los únicos capaces de liderar este cambio responsable, trabajar por recuperar la economía, claro que sí, pero también para que esa recuperación se traslade a las familias. Hemos aprendido de nuestros errores y estamos listos para tomar de nuevo el timón y gobernar para todos y, especialmente, para quienes peor lo están pasando.

Somos socialistas y ese ‘apellido’ tiene un significado: pensar en el bien común, promover la igualdad y luchar contra todo tipo de discriminación, y preocuparse de los más desfavorecidos. Es decir, todo lo contrario que ha venido haciendo Rajoy estos últimos cuatro años.

El cambio político es imprescindible también para recuperar el diálogo, la negociación y el acuerdo como ejes de la acción política e institucional. El PSOE demuestra siempre que tiene ocasión su capacidad para promover el encuentro entre diferentes, buscar los pactos y crear un clima de convivencia, y está capacidad es hoy muy necesaria para recomponer los consensos quebrados por el PP.

Rajoy ha echado por tierra buena parte de los logros sociales que costó décadas construir, pero ha ayudado además con su actitud a romper la convivencia. La mayoría absoluta del PP ha sido un desastre y hoy, lamentablemente, se habla más de independencias que de mejorar los servicios públicos, crear empleo de calidad, defender los derechos laborales, promover la igualdad o atender la dependencia.

La realidad, lo que ocurre hoy en España, es una demostración de la necesidad que hay de que se produzca rápidamente una alternativa, para la cual los socialistas estamos preparados.

20150826132910-672xXx80
MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

En España hay modelos de convivencia que están funcionando con composiciones políticas diversas. Euskadi es un ejemplo de entendimiento entre diferentes, en Diputaciones Forales y Ayuntamientos, para poner al ciudadano y sus necesidades en el centro. Los socialistas tenemos una participación determinante en ello y demostramos que no queremos generar tensiones sino ofrecer soluciones.

España necesita también un cambio para solucionar los problemas de Álava tras una legislatura en la que el Gobierno del PP ha castigado a nuestro territorio. Rajoy, con la complicidad de Javier de Andrés y Javier Maroto, ha recortado servicios como el H24 y el punto de inspección fronteriza de Foronda y ha dejado de apoyar al Museo Artium, la Catedral Santa María, la recuperación de la muralla de Vitoria-Gasteiz o el yacimiento de Iruña Veleia.

No nos vamos a olvidar tampoco de que Rajoy, sin oposición por parte del PP de Álava, ha aparcado el proyecto del soterramiento del ferrocarril y convertir el Territorio en polo logístico, ha ralentizado el TAV y no ha tomado medida alguna para evitar las inundaciones causadas por el aumento del caudal del río Ebro.

10149076_11098_11

El Partido Socialista de Álava ha incluido para su defensa en el trámite de los Presupuestos Generales del Estado enmiendas por valor de 21 millones de euros para tratar de revertir esta situación, que se suman a las presentadas en materia de formación y empleo (3.095 millones de euros), crecimiento y reactivación económica (3.190 millones) y cohesión social (3.483 millones).

Sólo unas pinceladas de sus contenidos: extender el subsidio por desempleo para parados de larga duración con cargas familiares, aumentar el 2% las pensiones mínimas y un 1% el resto, incrementar el salario mínimo el 5%, recuperar la Ley de Dependencia, multiplicar por cinco los recursos contra la violencia de género, lanzar un plan contra la pobreza infantil y dotar de más medios económicos para la atención de refugiados.

Por cierto, los socialistas estamos trabajando en aquellas instituciones en las estamos presentes —Diputación Foral de Álava y Ayuntamientos— para que el Territorio Histórico sea tierra de acogida y ponga su grano de arena para paliar este drama. ¿Cómo? Los Ayuntamientos ofreciendo plazas para acoger refugiados y la institución foral ejerciendo sus competencias para atender a los menores extranjeros no acompañados que lleguen.