Anoche, como tradicionalmente venimos haciendo anualmente, celebramos una reunión los compañeros y compañeras del PSE-EE de Álava para compartir un acto distendido de final de año y, como no podía ser de otra manera, hacer un balance de los últimos meses transcurridos y, asimismo, del futuro próximo que está por venir.

Y lo primero que quiero poner de manifiesto es mi agradecimiento por el compromiso y trabajo realizado a lo largo del 2018 por parte de todos los compañeros y compañeras.

Entrando en materia, cerramos un año intenso en todos los ámbitos de la política y vamos a otro año, a 2019, que no lo será menos.

2018 se inició con importantes movilizaciones ciudadanas, en ellas se reivindicaban mejores pensiones y una mayor y mejor política de igualdad entre hombres y mujeres, protestando muy enérgicamente contra el acoso y la violencia de género.

Pocos meses después se producía la moción de censura al Gobierno del PP y desde entonces los socialistas lideramos el Gobierno de España.

Desde entonces, los socialistas lideramos las políticas de máximo interés social, y desde entonces son muchos los pasos y los avances producidos en esa dirección.

Empezamos con un Gobierno de igualdad, continuamos con la revalorización de pensiones para sacarlas de los recortes y para actualizarlas con el IPC, hemos seguido con políticas de mejora de la educación, de recuperación de la concertación social, con la subida del salario mínimo ínter-profesional y con otras políticas que se plasmarán en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado, a los que el Presidente Pedro Sánchez ya se ha comprometido a presentar.

2018, a pesar del ruido político creado por la derecha y reproducido por no pocos medios de comunicación, es un año de regeneración de la vida política, de relaciones del Gobierno con la sociedad y de avances sociales.

2018 también es un año en el que el Gobierno de España no ha perdido ni un minuto de su tiempo en buscar la serenidad política en Cataluña y en indicar el camino de la palabra, del diálogo y del encuentro como mejor camino para recuperar la convivencia en Cataluña.

2018 también es un año de riesgos y sombras, el crecimiento de la extrema derecha en Europa y España, el anti europeísmo liderado por Reino Unido, la incapacidad política para realizar una política humanitaria, o para construir un suelo social, ético y de derechos para todos los europeos, así lo confirma.

2019 nacerá igualmente con gran intensidad.

El Gobierno Socialista tendrá que presentar un Proyecto de Presupuestos para el que necesitara apoyos de otros partidos que de momento no se tienen.

Seguirá tratando de templar la política catalana.

Y todos y todas nos enfrentaremos como mínimo a las elecciones municipales, a las elecciones forales, a las elecciones europeas, en algunas comunidades a las autonómicas y mes a mes en el aire estará la convocatoria de las elecciones generales.

2019 va a ser un año decisivo para movilizar a la izquierda, por qué por lo visto en las elecciones andaluzas, la derecha y la extrema derecha lo está en mayor medida que la izquierda.

Para 2019 se prevé una moderación en el crecimiento económico.

Para 2019 no contaremos con presupuestos ni en el País Vasco, ni en la Diputación Foral de Álava, ni en el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.

Aunque la política tiene mecanismos en los gobiernos para paliar en parte esta ausencia de presupuestos, no cabe duda que el año político no comenzará de la mejor forma.

Como bien sabemos todos, la política siempre está rodeada de dificultad, de retos, de contradicciones, de intereses contrapuestos y de acontecimientos inesperados.

Los socialistas lo sabemos bien, lo sabemos tan bien que por eso llevamos en pie 140 años.

Y los que nos quedan, porque vamos a seguir renovando día a día, año a año, este compromiso por causas tan bellas y tan edificantes como la libertad, la igualdad y la solidaridad.

 

El Partido Socialista es el mejor partido para liderar estas causas y deseo que el encuentro de amistad y compañerismo que mantuvimos ayer ayude a reforzar ese compromiso.

Finalizo el post dando nuevamente las gracias por todo lo hecho y por todo lo que haremos juntos después de estas fiestas, que nos darán un poco de descanso, de felicidad y de fraternidad.