Hace tres años el Partido Socialista pactó con el PNV las prioridades de esta legislatura para Álava: reactivar la economía y aumentar el empleo y recuperar las políticas públicas recortadas por el gobierno del Partido Popular.

Hoy podemos decir que progresamos adecuadamente. La economía está creciendo, la recaudación aumenta, se han creado nueve mil empleos, la tasa de desempleo ha pasado del 16,1% al 10,5%, ha crecido la contratación indefinida, y en todo ello han influido las políticas forales con sello socialista.

Que hayamos multiplicado por cuatro los recursos destinados a empleo no es una casualidad. Como tampoco lo es que hayamos pasado de la confrontación con los empleados forales a acuerdos en materia laboral y salarial, y de reducción de la interinidad a través de ofertas de empleo público.

El aumento de la inversión pública también ha influido en los resultados. Se han desatascado conflictos enquistados durante demasiados años que afectan a la seguridad vial, como la unión con la autopista en Zambrana, la carretera de Legutiano o de Saratxo, y se ha acordado con el Departamento socialista de Medio Ambiente del Gobierno Vasco un plan de inversiones hidráulicas con financiación, ya está acabada la depuradora de Oyón y en construcción la de Salvatierra.

La llegada de la fibra a los municipios de Álava es una realidad. Este plan aumenta la igualdad ciudadana al tener las mismas oportunidades de uso de la red.

Tenemos cifras récord en turismo y hemos conseguido aumentar la estancia media gracias a una política de cohesión territorial, trazando rutas y proponiendo actividades en el conjunto de Álava.

El transporte en el Territorio está ganando usuarios de forma exponencial, lo que indica que el esfuerzo merece la pena porque se adapta a las necesidades de los usuarios.

Y todo ello se ha conseguido no sólo por el acuerdo de gobierno, también por los presupuestarios y en otras materias con todo el arco parlamentario. Los socialistas seguiremos trabajando en acuerdos que incidán en la mejora de la vida de las personas y evitaremos exaltar los sentimientos que nos lleven al enfrentamiento y a callejones sin salida.

Pese a los logros, queda mucho trabajo por hacer, tenemos retos importantes por delante y aunque no dependen únicamente de las políticas alavesas, desde Álava podemos sumar y como responsables políticos debemos hacerlo.

Evitar la precariedad laboral mejorando el salario mínimo interprofesional, apostando por la negociación colectiva, eliminando las partes más nocivas de la reforma laboral del PP es un camino, y desde Álava también hay que ayudar con nuestra capacidad fiscal, para conseguir un mejor reparto de la riqueza. Nuestra apuesta por la industria 4.0 requiere personas en formación permanente y la búsqueda de nuevos nichos de empleo que debemos promover apoyando a nuestras empresas, comercio, autónomos para que se adapten a las nuevas exigencias de los hábitos de consumo, de ocio, de servicios.

La lucha contra el cambio climático es una lucha a contrarreloj, ya sufrimos sus consecuencias cada vez con más intensidad. La transición ecológica justa con un nuevo modelo energético ya ha comenzado, eliminando el impuesto al sol, cerrando progresivamente las centrales nucleares, penalizando los combustibles fósiles. Las nuevas formas de obtención de energía se van a convertir en una forma de dinamización económica que también tenemos que implantar en Álava.

El reto demográfico, la atención a las personas dependientes, el aumento del presupuesto de la Ley de dependencia, la formación a las personas cuidadoras, la potenciación del asistente personal para que podamos estar más tiempo en nuestro hogar dignamente es una obligación que requiere de una forma diferente de gestionar porque cada vez vivimos más tiempo.

El mundo va a aumentar su población, con movimientos de la zona rural a las ciudades, y de forma muy desigual entre continentes, África y Asia crecerán mientras que Europa envejece. La acogida a inmigrantes supone una solución a nuestros problemas demográficos, sin embargo al mismo tiempo crece la xenofobia. Los valores socialistas, los valores de igualdad, solidaridad para conseguir una sociedad más justa son tan necesarios como en otros momentos de cambios importantes que se han producido en nuestra historia.

En Álava hemos gobernado mirando al futuro, impregnando en las políticas forales valores socialistas, y se ven resultados positivos. De ahí que defender esos principios socialistas ante los retos que se nos presentan sigue siendo nuestro objetivo.