La justa distribución de la riqueza es una de las razones de ser del socialismo.

La justicia social, la solidaridad, las oportunidades residen en buena medida en las políticas sociales.

La libertad, la democracia no se entiende sin políticas sociales que le den contenido y que sean homologables a las democracias más longevas y avanzadas del planeta.

Nuestra democracia, nuestro Estado de derecho es avanzado en buena medida gracias a ellas, es líder mundial en alguna de ellas, y el Partido Socialista en un actor principal en su diseño y puesta en funcionamiento.

Las pensiones, el acceso a la educación universal y gratuita, al igual que la sanidad, la atención a la dependencia, los cuidados a personas con discapacidad, la atención a las mujeres víctimas de la violencia de género, a los menores, la atención a los niños insuficientemente alimentados, las políticas de empleo, los subsidios de desempleo y otras más entran en esa clasificación de políticas sociales.

En Euskadi el autogobierno que nace de la Constitución, que se desarrolla a través de las competencias del Estatuto de Autonomía y que se financia con el modelo constitucional diseñado en el Concierto Económico, nos faculta para implementarlas.

La renta de garantía de ingresos, las ayudas de emergencia, la ley de vivienda, el bono social para la financiación de la energía, las ayudas frente a los recargos farmacéuticos, la atención y colaboración con las asociaciones sin ánimo de lucro en materia socio sanitario o socio educativa para donde no llega la educación y la sanidad reglada, son claros exponentes de estas políticas sociales.

Unas políticas que se hacen posibles por la responsabilidad ciudadana que cumple con sus contribuciones y que está dispuesta a que una parte de ellas se destinen a estos fines.

La derecha y la izquierda no tenemos el mismo concepto 
del valor de las políticas sociales.

La década de crisis ha mostrado el rostro insolidaridad de la derecha. Durante diez años el Partido Popular ha usado la crisis para recortar y recortar, y lo ha hecho en todas y cada una de las políticas sociales.

En un país bien gobernado debe inspirar vergüenza la pobreza. En un país mal gobernado debe inspirar vergüenza la riqueza.

La política del PP en estos años ha sido la de la vergüenza por carecer de ella, por practicar el sálvese quien pueda, ya que el mundo se divide en listos y tontos, los listos los que hacen los grandes negocios, los tontos todos los demás.

Esta realidad política que ha durado tantos años hasta hace unos pocos meses, hace que la política socialista, progresista, sea hoy tan necesaria como siempre en una sociedad que ha venido apuntando dos tendencias peligrosas: el crecimiento de la desigualdad, haciendo que los ricos sean más ricos y que los recursos los dispongan menos personas; y un cierto resurgimiento de posiciones de extrema derecha, protagonizadas por una extrema derecha que empieza a tener apoyo electoral, y por una derecha que cada día se contagia más de postulados de extrema derecha.

Los populismos que practican el racismo y la xenofobia, que proponen más fronteras, que niegan derechos básicos, que encuentran tanta comprensión en el PP, siempre encontrarán en el Partido Socialista la fortaleza necesaria para combatirlos e impedirlos.

Fusilando una cita de Woody Allen, diría que el mago hizo un gesto y desapareció el hambre, hizo otro gesto y desapareció la injusticia, hizo otro gesto y se acabó la desigualdad. La derecha hizo un gesto y desapareció el mago.

Hoy rendimos un sentido homenaje a dos referentes de las políticas sociales en Vitoria y Alava, nuestros compañeros: @peiomunain_xvg y Jesús Loza. @DelGobPaisVascoNos acompaña la Ministra de Sanidad @luisacarcedo y nuestras candidatas Cristina González y Maider etxebarria .

Gepostet von PSE Álava am Samstag, 19. Januar 2019

Para que no desaparezca el mago necesitamos movilizar a la izquierda y a los progresistas en mayor medida que lo hacen las derechas.

Álava ha sido desde hace décadas ejemplo de políticas sociales y al frente de ellas siempre los socialistas.

Hablar de Álava y sus políticas sociales invocadas como ejemplo en muchos lugares del mundo, está asociado a nombres propios del socialismo.

Jesús Loza, nuestro compañero, hoy delegado del Gobierno de España en el País Vasco, ha sido uno de sus referentes. Gracias Jesús.

Álava siempre ha sido un Territorio solidario al que en honor a la verdad hay que decir que no le faltó el consenso de otras fuerzas políticas y sociales, sólo roto en episodios concretos por el Partido Popular.

Hoy con este acto rendimos homenaje a todas esas políticas y a sus protagonistas más destacados, además realzamos su necesidad.

Hoy los socialistas reforzamos nuestro compromiso, y lo hacemos con la iniciativa y colaboración del Gobierno de España. De un Gobierno que cuando se inició hace unos meses lo hizo para regenerar la democracia no sólo en su higiene democrática, sino también en la mejora de las condiciones de vida de la mayoría ciudadana tan castigada durante la crisis.

Hoy nos acompaña y le acompañamos a la Ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, la compañera María Luisa Carcedo, una mujer comprometida con una sociedad en la que la prosperidad tenga como destinatarios a todas la ciudadanía.