Euskadi, España y Europa, si hoy tienen un tratamiento sanitario, social y solidario, a los efectos de la pandemia, es en buena medida por el liderazgo, por la determinación, por la sensibilidad social de nuestro Presidente.

La pandemia nos ha hecho vulnerables, nos ha dañado y nos ha traído temores, pero también nos ha dado la oportunidad de reforzar y mejorar la sanidad, de ayudar a empresas y trabajadores, de garantizar ingresos mínimos a todas las personas, de aumentar la financiación autonómica, de organizar las políticas económicas y sociales que la ciudadanía europea necesita.

Y toda esta decisión y liderazgo político ha sido posible a pesar de que las desgracias nunca vienen solas.

Porque si la pandemia es una desgracia, el comportamiento de las derechas en sus diferentes versiones extremas también lo es.

Cuánto le duele al Partido Popular que el 
socialismo aporte soluciones.

Cuánto desprecio ha desplegado el Partido Popular 
hacia la ciudadanía negándose a ayudar, 
a acordar, ante esta emergencia.

¿Qué hemos hecho la ciudadanía en este país para tener que sufrir a la derecha más rancia, inquisidora y anti política de Europa?

Pero lo mismo que las desgracias asoman, las respuestas socialistas también lo hacen.

Y esta es la oportunidad para la ciudadanía vasca; para que acompañe las soluciones socialistas.

Esta es la oportunidad para orillar a las derechas depredadoras y anti derechos sociales.

Euskadi es un gran país, y tiene que serlo más, 
siendo más abierto, más realista, mejor relacionado.

Y los nacionalismos no lo garantizan. 
Porque las identidades cerradas y excluyentes 
que propone el independentismo siempre van en dirección 
contraria a lo que necesita una  ciudadanía plural 
y abierta como la vasca, una ciudadanía que se enfrenta 
a retos universales para los que los territorios 
y los partidos localistas se quedan pequeños.

Porque para lograr una vacuna necesitamos la investigación del mundo entero.

Porque para producir equipos de protección y de atención sanitaria necesitamos de unas buenas relaciones internacionales.

Porque para responder ante los gastos sobrevenidos, para recuperar la economía, para proteger y crear empleo, necesitamos financiación de la Unión Europea.

Porque para garantizar el abastecimiento de productos necesarios, para montar en tiempo récord instalaciones de refuerzo sanitario, para garantizar la desinfección de instalaciones públicas, necesitamos la acción solidaria y coordinada de los servicios públicos de Euskadi y de España, necesitamos las conexiones y el entendimiento entre muchos países.

  • Euskadi necesita políticas y políticos de compromiso y mirada amplia para moverse y resolver en Euskadi, España, Europa y el mundo, y ese instrumento conductor es el Partido Socialista.
  • La Euskadi viable y con futuro en el siglo XXI no es la independiente y si la interdependiente. Que no nos cuenten ni más cuentos, ni más planes.

Porque nuestra realidad es que teniendo el mayor autogobierno del mundo, seguimos necesitando de la aportación y solidaridad nacional e internacional.

  • Euskadi necesita reforzar sus políticas públicas, sus servicios sociales.
  • Euskadi necesita que su economía tenga el acompañamiento institucional.

Euskadi necesita más medios para atender los daños causados por la pandemia en todas las áreas de la política y para lograrlo es fundamental ser influyente en Euskadi, en España y en Europa, tres niveles complementarios de la política en los que sólo los socialistas somos solventes, y en los que lo seremos más en la medida en la que salgamos reforzados en las urnas el 12 de julio.

Euskadi, la ciudadanía vasca tiene este domingo la oportunidad de ayudar a que esta política social, progresista, solidaria, se fortalezca en las urnas con el voto al Partido Socialista.

Un Partido Socialista que ha hecho sus deberes, que tiene balance, que ha legislado y ha gobernado, que ha asegurado la convivencia y que ha defendido la pluralidad, que ha frenado las tentaciones nacionalistas rupturistas y que ha asegurado el mejor autogobierno y la mejor relación y entendimiento con España.

Porque a Euskadi le va bien un proyecto político practico, experimentado, comprometido, solvente, que sepa negociar, acordar y gobernar como el que lidera Idoia Mendía.